A cuidarse de los excesos en Navidad

 

De vuelta a escribir a todos mis contactos en Atrévete y Vive. PR se ha levantado en estos meses de prueba y ya se siente el espíritu navideño en los hogares boricuas. Pero ojo, con este espíritu podemos vernos un poco tentados a comer en exceso, ya sea en bebidas alcohólicas o incluir calorías no contempladas en la dieta.

A continuación algunos datos importantes para nuestro conocimiento, ya que de manera consciente o inconsciente tendemos a celebrar gastronómicamente y de gran manera en Navidad.

De hecho, la combinación de las anteriores puede tener consecuencias indeseadas, algunas de las cuales podrían empañar la alegría de las fiestas navideñas.

En estas fechas que se aproximan, es importante que prestemos atención especial a nuestros hábitos en las dietas. Hoy expondremos cuatro posibles consecuencias negativas que se pueden reflejar en nuestra salud si se sigue una dieta inadecuada en la Navidad.

1- Aumento de episodios cardiovasculares según el Social Science Magazine: Observamos más episodios de este tipo debido a la ingesta de nutrientes conflictivos tales como las grasas trans, grasas saturadas, azucares, harinas o sodio. En adición, se han evidenciado muertes relacionadas con el corazón en donde las mismas aumentan en un 5% en la temporada de fiestas de fin de año. Se observan más eventos de hipertensión (presión arterial elevada) y hipercolesterolemia (niveles elevados de colesterol).

2- Aumento de calorías: Esto se traduce en que en las Navidades tendemos a ingerir más calorías de lo que esperábamos. Esto es consecuente con que comencemos el año siguiente con más peso. Estudios científicos de la Revista de Nutrición Preventiva han concluido que los pacientes con una buena condición aeróbica y física exhiben un menor riesgo de sufrir enfermedades del corazón, hígado, cáncer u obesidad.

3- Digestiones pesadas y lentas: Nuestro sistema digestivo, como es lógico, funciona con una capacidad ilimitada a la hora de digerir alimentos. No obstante, si nos excedemos con la cantidad de alimentos que ingerimos, la digestión se resentirá. No en vano, en las fiestas, los especialistas en nutrición atienden a muchos pacientes cuyo principal síntoma es un “empacho”. Las secuelas del empacho no son nada de beneficio, tales como sensaciones de pesadez, dolor estomacal, acidez, ardor o vómitos.

4- Exceso de alcohol: En las fiestas navideñas tendemos a adoptar la costumbre de consumir alcohol en cantidades adicionales para sentirnos en la capacidad de compartir en mayor cantidad de escenarios.  Se vuelve “más permisible” poder beber cualquier tipo de bebida alcohólica para socializar mejor.

No obstante, el alcohol, puede traer consigo un sin número de problemas socio sanitarios tales como las violaciones, agresiones, suicidios y atropellos entre otros.

En adición, el exceso de alcohol está vinculado con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, trastornos mentales y afecciones gastrointestinales. Un buen estado físico ayuda a reducir los riesgos de las enfermedades anteriores y por ende la tasa de mortalidad.

Celebremos la Navidad, pero con nuestras precauciones siempre para de esta manera poder celebrar con los nuestros.

Te invito a que me escribas a mi correo electrónico para dudas o comentarios respecto al tema discutido hoy a la siguiente dirección: atrevete.vive@gmail.com.

“Atrévete a vivir hoy con PLENITUD.”