Ágape cooperativista

Por Ramón Rodríguez Ramos, MD

rrodrig711@aol.com

 

Los primeros cristianos, preocupados por el bien comunitario, crearon las cenas comunes (ágape) para desarrollar la cooperación y la solidaridad entre ellos. Estas se consideraron como un tipo de cooperativa alimentaria.

El rápido crecimiento de estos “ágape” molestó a los paganos, quienes decían todo tipo de calumnias, a tal grado, que la propia Iglesia, terminó suspendiéndolas.  Así mismo, la banca privada, en nuestros tiempos, aprovecha toda ocasión para desacreditar el movimiento cooperativo.

En esta ocasión presento el tema de las Cooperativas Comunitarias como respuesta a la crisis social, política y económica que padecemos los puertorriqueños.

Comencemos pues un diálogo en cada comunidad, con miras a organizarnos de forma cooperativa, para enfrentar nuestra situación. No queda otro camino y cientos de comunidades de todo el mundo lo han logrado. Son ejemplo: Mondragón, en España; Antigonish, en Canadá y las Cooperativas Agrícolas, en China, entre muchas otras.

En la comunidad el Coto Laurel, en Ponce, hemos iniciado ese diálogo, para dar respuesta a la inseguridad alimentaria y la comida chatarra, el desempleo de los jóvenes, la emigración y desarrollar la conciencia para apoyar lo nuestro, las empresas puertorriqueñas, como farmacias, supermercados y todo tipo de servicio. Comunidades como El Tuque, La Playa, Tibes, Guaraguao, La Cantera, todas en Ponce, son terreno fértil para este proyecto.

No podemos seguir abandonando a nuestra hermosa Isla en manos extrajeras.  Miles de jóvenes están dispuestos al rescate y existen muchos esfuerzos y proyectos de la juventud.  Le debemos nuestro esfuerzo para entregarle un país en pie.  Únete al cooperativismo en todas sus manifestaciones. Es el momento a la acción, ya sobran las palabras.

Estamos disponibles para ir a las comunidades a dialogar sobre estas propuestas.  Dale.

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