Agoniza la caficultura puertorriqueña

Por Redacción Es Noticia

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El café sufrió un duro golpe con el paso de los huracanes Irma y María por lo que esperan recoger entre 10,000 a 15,000 quintales cuando anticipaban una cosecha de 100,000 quintales.

Las drástica baja en cosecha representa que los caficultores solo recogerán el seis por ciento de la demanda de café en Puerto Rico por lo que esta vez volverán a importar grandes cantidades de café.

“Ante la situación existente, se hace necesario que el Departamento de Agricultura (DA) importe casi la totalidad del producto, lo cual representa a su vez un golpe devastador a la ya atribulada condición económica que sufren los caficultores bonafide y la industria cafetalera en general”, expresó Edwin Soto Ruiz, caficultor y presidente del sector del café de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico.

En Puerto Rico se consumen anualmente entre 270 mil y 300 mil quintales de café entre el local y el importado. El año pasado en la Isla se produjeron solo 45,000 quintales.

La información trascendió durante una vista pública de la Comisión de Agricultura del Senado que estudia la Resolución Conjunta del Senado 175, la cual propone que el DA, durante los próximos cuatro años, emita un pago anual de $300 por quintal de café a cada agricultor que haya perdido la cosecha como consecuencia de estos eventos atmosféricos.

“No existe ninguna cosecha de café disponible en las fincas de Puerto Rico. La producción del café puertorriqueño ha sido seriamente comprometida por el paso de estos eventos atmosféricos causando un escenario de total ausencia de este producto en el mercado local, así como la exportación de mercados internacionales”, subrayó Soto Ruiz.

Senador Luis Berdiel, presidente Comisión de Agricultura.

Los caficultores, en concreto, proponen que los fondos del Programa de Compraventa del Café no los destinen a otros programas de la agencia y los distribuyan a los caficultores afectados.

Este dinero, calculado a base de la cantidad de quintales vendidos en el 2016, provendría como parte de las ganancias obtenidas que tendrá el DA a través del Programa de Compra y Venta de Café, al tener que comprar aproximadamente 250 mil quintales de café importado para suplir la demanda del producto.

La distribución de ese fondo, plantearon, debe ser tomando en consideración la cantidad de quintales vendidos por cada caficultor durante el 2016. Le pagarían $300 por quintal y lo harían por cuatro años consecutivos a partir del 2018. El 25% de ese dinero deberá utilizarlo para fertilizantes, otros 25% para la mano de obra y el restante dinero (50%) para gastos de administración.

Los factores a tomar en consideración al momento de efectuar el pago es que sea agricultor, independientemente sea asegurado o no. Los agricultores que soliciten el incentivo y no lo utilicen para los propósitos antes mencionados incurrirán en delito grave de tercer grado y deberán reponer el mismo.

Información del DA revela que el Programa de Compraventa de Café genera $50 millones anuales que son destinados a diversos programas de incentivos y el café es uno de ellos.

Soto Ruiz planteó que “lo que es de la industria del café es de la industria del café con todo el respeto a los demás sectores y tenemos que velar por ella. La Ley federal 77, del 5 de mayo de 1932, es para que protejamos nuestra industria del café establece bien claro que los aranceles que se tomen por la industria del café sean reinyectados al café”.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Agricultura, Luis Berdiel Rivera, dijo que “si muere el café en los 26 municipios de la región montañosa desaparece la economía de estos municipios”.

Mientras, el senador Miguel Romero coincidió en que la medida “no es un incentivo más” porque es un “paso adecuado” para rescatar la industria cafetalera.  “Podría quedar inexistente lo que conlleva que de algún modo viabilicemos algún rescate”, dijo.

Por su parte, el secretario del Departamento de Agricultura, Carlos Flores Ortega, no favorece del todo la propuesta.

Explicó que los ingresos del Programa de Compraventa de Café complementan “distintas ayudas” a los agricultores. “Asignar de dichos ingresos para el pago de almudes perdidos durante la emergencia, supondría un desbanque a los demás incentivos que ya se están otorgando”, expresó.

Destacó que el problema de la industria cafetalera en Puerto Rico no es el otorgar incentivos sino la falta de mano de obra. “Si el año pasado habían 45 mil quintales, no necesariamente eso era lo que había en la finca porque podían haber 60 mil, 70 mil u 80 mil”, dijo el titular en la vista pública quien informó que se están importando 180 mil quintales de café.

El secretario de Agricultura se fijó la meta de sembrar dos millones de arbolitos anuales por lo que en los próximos cuatro años se deberán producir seis millones de arbolitos de café.