¡Ah! El mundo del trabajo y sus múltiples facetas

Yo laboro… Tú laboras… El/Ella labora… Ellos laboran… Nosotros laboramos… El trabajo es de esas realidades de las cuales muy pocos se escapan, es lo más cercano a la inevitabilidad de los cambios y la muerte. La vida toda es un trabajo hermoso.

El mundo laboral adopta muchas facetas, muchos rostros y modalidades. En este blog tendremos oportunidad de dialogar sobre este tema de ricos matices.

La que suscribe sintió una atracción significativa hacia el mundo del trabajo desde adolescente. Al punto que a los 16 años habí­a decidido que serí­a Psicóloga Industrial, lo que logré ya a los 29 años. Me quedaba embelesada desde muy niña escuchando los comentarios que, en las tardes, al regreso de sus labores, expresaban vecinos y familiares, de sus respectivos lugares de trabajo. Era fuente de intriga para mí­. Entre quejas, lamentos y relatos novelescos, mi interés aumentaba.

¿Qué es eso de trabajar? Es sencillamente el acto de producir bienes y servicios para satisfacer necesidades existenciales y básicas en los seres humanos, y otras especies. Sin esa producción de bienes y servicios no podrí­amos llevar la vida que acostumbramos. Es un proceso en el cual jugamos dos roles, el de productores y el de consumidores, simultáneamente.

Pero en este proceso de generar bienes y servicios, el cual es prácticamente llevado a cabo por seres humanos, surgen problemas, diferencias, desviaciones, frustraciones que convierten esta gesta socio-económica en una repleta de retos. Donde hay seres humanos envueltos, habrá problemas, oportunidades de crecimiento. Y es esa la base que da pie al surgimiento de la psicología industrial-organizacional: la aplicación de métodos del campo psicológico en la identificación, manejo y solución de los problemas que surgen en el flujo de producir, mercadear, vender y distribuir bienes y servicios.

En el mundo laboral tenemos varios protagonistas. El jefe, el jefe del jefe, el trabajador, los compañeros de trabajo, los suplidores, los contratistas, y así muchos jugadores que desde sus trincheras aportan a eso que se conoce como “ambiente o clima de trabajo”. Hay ambientes laborales tóxicos, jefes también, compañeros de faenas, en fin, todos tenemos el potencial de generar toxicidad.

El trabajo en su forma genérica, aporta de manera significativa al bienestar integral de los seres humanos, a su salud mental. Por eso se habla de “ambientes saludables”, que inspiran la mayor productividad en sus integrantes, con un grado alto de índice de felicidad en la ejecución de las tareas.

Amigo lector, ¿qué pensamientos te han provocado estas ideas y conceptos? Nos será súper interesante y de mucho valor conocer tus experiencias positivas y negativas en tu recorrido laboral de esta tu vida. ¡Aprenderemos todos!

La autora de este blog es psicologa industrial-organizacional, gerontóloga y mediadora. Si tienes dudas o sugerencias puedes escribir a: serviciospadro@gmail.com o llamar al 787-690-1660.

Deja un comentario

*