Al borde del abismo las señoriales estructuras

Por Eduardo L. Questell Rodríguez

Fotos: Tony Zayas

redaccion@esnoticiapr.com

 

PONCE – “El señorío de Ponce y su patrimonio histórico podría estar destinado a desaparecer”, afirmó el arquitecto conservacionista del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), Jorge Ortiz Colom.

Durante la inauguración del Teatro La Perla, en 1864, el periodista español Manuel Fernández Juncos, ante la majestuosidad de la arquitectura del emblemático edificio, se refirió a Ponce como Ciudad Señorial. Desde entonces los ponceños acuñaron la frase y la defienden.

Son diversos los factores que amenazan ese señorío. Aunque queda algo que lucha por sobrevivir, se va borrando lentamente ante los ojos de sus habitantes y amantes.Al parecer las intenciones de custodiar ese patrimonio histórico y cultural han traído más problemas que soluciones.

Para colmo de males, el municipio contrató una compañía que se ha dedicado a declarar estorbo público a cuanta estructura histórica existe por lo que el ICP realizará una investigación, ante lo que describió como inaudito, indicó el arquitecto.

Este explicó que, para rehabilitar una estructura histórica, según la reglamentación, se trata de “mantener el edificio en un buen estado de conservación y usar al máximo de lo posible los materiales y sistemas de construcción originales”.

Empero, no necesariamente eso representa que todo tiene que ser original, aclaró. “Se puede adaptar, no es tanto como que se tiene que hacer como era 100 o 150 años atrás, pero los elementos que definen el valor histórico de la propiedad se tienen que conservar. Muchos de ellos son elementos espaciales o estéticos que se pueden arreglar sin mucho problema”, aseguró.

Luego del 2015, se aclaró un reglamento del ICP y se determinó que la agencia tiene la facultad de imponer multas y acudir a los tribunales, tanto para penalizar demoliciones parciales o completas, así como alteraciones o construcciones que destruyan los elementos históricos de la edificación.

En Ponce, según el ICP, un tercio de los edificios dentro de la zona histórica no son históricos, pero deben armonizar con las estructuras que sí son históricas.

El criterio inicial para que una estructura sea histórica es que tenga 50 años o más. No obstante, toman en cuenta muchos otros detalles que se determinan con una inspección de la estructura por personal capacitado.

La oficina de Centro Histórico Municipal

El primer problema para restablecer una de esas estructuras es que la banca no ofrece ayuda para financiar una casa de madera, mucho menos asegurarlas, eso de por sí ya condena las casas históricas a desaparecer, porque son pocas las personas que cuentan con el dinero para comprarlas y restaurarlas.

Segundo, la zona histórica de Ponce para efectos de la banca, es zona comercial, no aplican prestamos FHA, como en entre otras áreas fuera del centro urbano, lo que eleva el costo de la hipoteca y las utilidades. Adicional a todo eso, sí aún le quedan ganas de comprar la estructura, comienzan los tropiezos con la oficina del centro histórico del municipio de Ponce.

La queja es generalizada, al parecer esta oficina se ha convertido en un obstáculo para la preservación de las estructuras históricas del centro urbano ponceño. Comenzando por la situación de que sus empleados solo trabajan cuatro horas, al encontrarse bajo el programa de reducción de jornada laboral. Ni hablar de sus extensos reglamentos de demolición, construcción o restauración, que aumentan la burocracia.

Heidi Dilán, propietaria de una estructura en el Ponce tradicional, se ha encontrado con estos problemas.

“Después del huracán María he tratado de demoler un área de madera que se le añadió a mi casa en el pasado y la lista de cosas con las que tengo que cumplir es absurda”, explicó.

Detalló que el proceso requiere mucha inversión comenzando con el costo por hacer una prueba de asbesto y plomo. También le exigen una inspección de bomberos, la certificación del ingeniero y hasta un ‘croquis’ de otro ingeniero.

A esos gastos sumó horas invertidas para las gestiones que se complican porque las tiene que coordinar con el limitado horario de los empleados que se encargan de esa labor y que solo trabajan cuatro horas al día.

“Todo eso sin pagar aún la mano de obra, por la cual también piden la certificación de un estimado. Imagínense la de personas mayores o sin recursos que tienen que pasar por esta situación. Ante esto, muchos prefieren dejar las casas así o arreglarlas como puedan. Pero eso significa que el elemento histórico se pierde y seguirán desapareciendo las estructuras que le otorgan el señorío a la ciudad”, sentenció la doctora en historia.

Al cierre de esta edición las gestiones a través de la oficina de prensa y comunicaciones para contar con la reacción del municipio y su oficina del Centro Histórico fueron infructuosas.

(Actualización) Reacciona el Municipio de Ponce

El MAP alega que no se están declarando estorbos públicos los edificios sin antes hacer la evaluación correspondiente, solo se identifican las propiedades abandonadas para iniciar el trámite de evaluación.