Alcaldes sureños a la expectativa de la Junta

Por Angelique Fragoso Quiñones

angelique.fragoso@esnoticiapr.com

 

Los alcaldes de la región sur se encuentran a la expectativa de las decisiones presupuestarias que tome la Junta de Supervisión Fiscal para poder encaminar o culminar sus proyectos y poder asegurarles a los empleados municipales su jornada laboral completa.

“Todos estamos a la expectativa de cómo nos va a trastocar a los municipios la realidad de la Junta de Supervisión Fiscal”, expresó el alcalde de Peñuelas, Walter Torres Maldonado, quien se expresó preocupado por los posibles recortes en subsidios y el dinero que el Banco Gubernamental de Fomento (BGF) les retuvo a los municipios. 

Otro de los asuntos que les preocupa a los alcaldes es que no cuentan con la captación del Impuesto de Ventas y Uso (IVU), porque la administración pasada pasó ese poder al Departamento de Hacienda y al BGF, lo que retrasa varios meses el que se los remita a los municipios.

“Es un reto grande en término del dinero que es del municipio; el Banco va a desaparecer; el Gobernador actual dijo que los municipios que tuvieran dinero en el Banco en este momento tenían que olvidarse de eso y es algo que de entrada no nos da unas altas expectativas en torno a recobrar ese dinero”, expresó el alcalde entrante de Yauco, Ángel Torres.  

Por otro lado, el alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández Ortiz, entiende que lo más difícil de este cuatrienio es que las decisiones de la Junta de Supervisión Fiscal van a afectar principalmente a los municipios pequeños.

“Ahora con la implementación de lo que significa la moratoria de la Ley PROMESA, comienzan a hacer ajustes el Gobierno a nivel central; eso obviamente va a afectar a los municipios más pequeños, que en cierta manera dependen del estado para poder ejecutar mes tras mes”, replicó Hernández Ortiz.

La alcaldesa de Ponce, María Meléndez Altieri, explicó en comunicación escrita que su mayor reto al comenzar este nuevo cuatrienio será trabajar bajo circunstancias sin precedentes, la supervisión de una Junta, “lo que resulta en un nivel de incertidumbre inusualmente alto”.

“El gran reto es establecer políticas a corto, mediano y largo plazo sin tener conocimiento sobre las normas y herramientas que van a estar disponibles al momento de implementar dichos planes”, dijo Meléndez Altieri, quien durante varios años mantiene a los empleados municipales en un plan de jornada de trabajo reducida.

 

Advierten de reducción de jornada laboral

Ponce no es el único con reducción de jornada. Varios municipios de la región ya han reducido la jornada laboral o han tomado medidas previsivas por si la Junta realiza algún ajuste presupuestario que afecte la nómina de los empleados.

“En el caso de Juana Díaz nosotros nos estamos preparando para diferentes escenarios. Si la situación se torna difícil habrá reducción de jornada, pero no es final y firme, es un proyecto que se va a someter bajo la consideración de la legislatura, va estar listo; en todo caso que se tenga que activar, lo vamos a activar”, anunció el alcalde de Juana Díaz, Ramón Hernández.

Por su parte, el alcalde entrante de Yauco indicó que “se legisló en el mes de diciembre, bajo el alcalde saliente, que se extendería la reducción de jornada laboral hasta el 30 de junio, que serían los primeros seis meses de mi administración”.

Señaló –además- que evaluará la situación del municipio con el nuevo presupuesto asignado, a partir del primero de julio de este año, para tomar una nueva decisión de si continuará o no la reducción de jornada.

Sin embargo, otros alcaldes no estan de acuerdo con la reducción de jornada, pero tomarán la decisión si se ven obligados por los recortes presupuestarios.

“En estos momentos no.  En estos momentos el municipio está estable, siempre vigilante de las decisiones que tome el Gobernador y la Legislatura en cuanto a la fórmula y el presupuesto para los municipios”, aseguró el alcalde de Coamo, Juan Carlos García Padilla.

Según el  alcalde de Villalba, este mes es crucial para todos en la región. “Hay que ver hacia donde se dirige la política pública del Gobierno en cuanto a los municipios…  hay que ver si ellos contemplan el despido de empleados, que eso también nos produce a nosotros un efecto dominó y nos causa un problema interno en la ciudad”.

No obstante, dijo que “voy a luchar con uñas y dientes para defender cada empleo de nuestra ciudad. Hay que ver cómo pasa este mes porque obviamente la circunstancia económica va a ser muy dura”.

Mientras, el alcalde de Peñuelas dijo que trabajará “para ver como mantengo la nómina de los empleados que están en el municipio, sin la expectativa de coger gente nueva, pero por lo menos que pueda mantener los que tengo y que no tenga que reducir nada, de jornada ni la plantilla de empleados”.

El alcalde de Guayanilla, Nelson Torres Yordán, coincidió en que “uno de los mayores retos será mantener la jornada laboral a 37.5 horas y continuar con nuestra policía municipal en 40 horas, tomando en  cuenta que hay una nueva administración central”.

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