Bella Ciao

La canción “Bella Ciao” es una canción italiana originada durante la guerra civil en el país (1943-45). Es utilizada mundialmente como himno de libertad y resistencia por parte de la clase trabajadora (el proletariado) ante los gobiernos fascistas (burguesía).  Es una de las canciones más emblemáticas de las huelgas y eventos revolucionarios. Es decir, el himno simboliza el derecho inherente de las personas a ser libres de la tiranía.  Para ello, hay que ir a la historia, aunque sea de manera breve.

Muchos de los derechos y beneficios sociales que gozamos hoy día, por no decir todos, se lo debemos a los antepasados sindicalistas, locales e internacionales, que se lanzaron a las calles a exigir condiciones dignas de trabajo.

La jornada de 8 horas que la gran mayoría del país cuenta fue resultado de uno de los eventos más sangrientos y simbólicos de la nación estadounidense.

El 1ero de mayo de 1886 en Chicago, un grupo sindicalistas, afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, fueron ejecutados a quemarropa por la policía mientras realizaban actos huelgarios. Conocidos como Los Mártires de Chicago, los huelguistas se lanzaron a las calles reclamando una jornada de ocho horas.

El reclamo de miles trabajadores alrededor del país norteño muy pronto se convirtió en una huelga nacional que afecto numerosas fábricas. Los días subsiguientes al 1ero de mayo alcanzaron su punto más álgido cuando el 3 de mayo una compañía de policías, sin aviso alguno, comenzaron a disparar a quemarropa sobre los huelguistas.  Seis muertos y decenas de heridos en cuestión de minutos.  Se había convocado una protesta para el próximo día en la Plaza Haymarket. Sin embargo, se declaró “estado de sitio” y “toque de queda” mientras la policía se desplegaba, deteniendo a centenares de trabajadores que fueron brutalmente golpeados y torturados.

Como resultado ante la presión sindicalista, La Ley Ingersoll, decretada por el Presidente Andrew Jackson, establecía la jornada de ocho horas, 8 horas de descanso y 8 horas de ocio o recreación como un derecho humano.

Empero, dicha ley no fue avalada por los empresarios fabriles y utilizaron la prensa para calificar el evento como uno “irrespetuoso e indignante”.  Esta clásica estrategia tiene solo una finalidad: crear opinión publica en contra de las huelgas.

Las primeras huelgas de trabajadores en Puerto Rico (1898 y 1900) tuvieron fuertes enfrentamientos con la Policía bajo el pretexto de mantener el orden y proteger la propiedad de los patronos. Muchos trabajadores fueron atacados con armas de fuego, acusados, perseguidos y encarcelados con el consentimiento del gobierno.

El gobierno militar de la época protegía a los patronos debandando a las organizaciones obreras y sus intentos de huelga.  Toda acción de protesta era suprimida mediante un régimen de terror e intimidación por parte de las autoridades gubernamentales.  Los patronos y el gobierno militar contrataban a “turbas” o “rompehuelgas” de municipios e islas vecinas para disparar y apalear a los obreros con la protección de la policía.

Avanzando al 2017 fuimos testigos de estrategias muy similares a las antes descritas.  Al finalizar la masiva manifestación, el cuerpo de la policía diseñó todo un plan para demonizar la actividad.  Provocaron disturbios, cayeron jóvenes apresados y acusados de actos terroristas cuando la evidencia apuntaba a lo que todo el país sabía ya: fue planificado absolutamente todo.  La prensa sensacionalista del país le importaba más un cristal roto de un edificio que la trampa implementada. No era para menos.

A días del 1ero de mayo de 2018, ya corren por las redes sociales mensajes tratando de desanimar al pueblo de ir a la manifestación.  El Departamento de Educación envía cartas incitando al magisterio a que vaya a sus escuelas el martes.  Cuando un gobierno “saca el mollero” ante un acto de huelga o paro, es porque sabe que hay malestar en la gente y el poder de un pueblo enojado en las calles es presión de la que no quieren atender.

La Junta de Control Fiscal en su tango con el gobierno colonial han lanzado nuevas legislaciones en contra de los derechos de la clase trabajadora y pensionados.

Es muy importante reconocer que las huelgas muy poco tienen que ver con las ideologías que usted quiera para con el país.  Si usted es anexionista, sepa que el magisterio del estado de Arizona, actualmente, realiza una huelga general reclamando mejores condiciones laborales.

Además, el pueblo estadounidense es muy combativo y se lanza a las calles cuando reconocen que el Gobierno atenta contra su calidad de vida.  Por tanto, debemos superar los análisis y/o críticas simplistas desde las ópticas de los partidos políticos locales para apoyar o no las huelgas.

Cuando hablamos de reivindicación de derechos, estamos haciéndole frente a un sistema económico y político que nos precariza la vida.  Por lo que el 1ero de mayo es una cita para toda la clase trabajadora del país que sistemáticamente es despojada de sus derechos humanos y que le hace falta resonar desde su corazón “Bella Ciao”.

Me pueden escribir a: puntocpr@gmail.com Le invito a que me siga en @puntocpr en Facebook y Twitter. Comas Nazario estudió Psicología Industrial/Organizacional (PhD), Asuntos Públicos (MPA) y Humanidades (BA).