Calidad de vida con audición saludable

Por Eugenio Gómez

audiólogo

 

Si hiciéramos una encuesta sobre lo que es calidad de vida, cada persona tendría una idea distinta de lo que es el concepto.  Algunos dirán que es mantener estilos de vida saludable, tener solvencia económica o mantener un buen ambiente familiar. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) calidad de vida se define como la percepción de un individuo sobre su situación de vida, en el contexto cultural, sistemas de valores relacionados a sus, expectativas, estándares y preocupaciones. Una de la áreas en la que se busca calidad de vida es en la salud.

Las personas piensan que el gozar de una buena salud es sinónimo de vida y calidad. Todo el mundo quiere tener salud, para disfrutar de todo lo que su entorno ofrece, sin embargo, se olvidan de que para tener salud hay que cuidarse, así como prevenir enfermedades.  Es importante que se entienda que identificar cambios en el cuerpo o adoptar conductas que sean nocivas, altera radicalmente el organismo y por tanto la salud.  La audición es uno de los factores determinantes al momento de disfrutar de la vida.  Escuchar los sonidos, las risas y el ambiente alrededor fomenta las buenas relaciones sociales y familiares.  ¿Pero, qué pasa cuando la salud auditiva se ve afectada?

De acuerdo con estadísticas en Estados Unidos, 38 millones de personas sufren problemas de audición, convirtiéndolo en el tercer problema de salud más común entre adultos de mayor edad.  Estos números se triplican entre las edades de 50 y 60 años; y una de cada tres personas entre la edad de 65 a 74 años tienen algún grado de pérdida de audición.

Existen señales que ayudan a identificar si hay un problema de pérdida de audición en las personas.  Esta situación puede llevar al individuo a sufrir de depresión y aislamiento social.

 

Indicadores:

• Dificultad para escuchar las conversaciones por teléfono o vídeo chat.

• Cansancio o dolores de cabeza que causan tirantez en el oído.

• Sonreír o asentir en una conversación, así no entienda lo que se dice.

• Pedir a las personas que expliquen lo que están diciendo.

• Sentir que las personas murmullan o hablan muy suave.

• Tener problemas para entender una conversación en un lugar con mucho ruido como sería un restaurant o algún juego relacionado a deportes.

• Subir el sonido de la televisión a lo máximo, incomodando a las demás personas.

•  Dificultad para escuchar a mujeres, niños y voces agudas.

 

Si evalúa estos síntomas y entiende que tiene alguna de estas deficiencias, debe visitar a un especialista en audición.  Este profesional, a través de un examen exhaustivo, combina la evaluación audiológica completa y las respuestas auditivas de tallo cerebral.

La evaluación audiológica tiene como objetivo detectar el nivel auditivo del paciente.  El umbral auditivo como se le conoce, es el nivel donde un individuo puede detectar el tono puro el 50% de las veces.  Esta evaluación incluye: audiometría de Tonos Puros;  del Habla; Impedancia acústica y Timpanometría o   Reflejos acústico. De otra parte, también se trabajan las respuestas auditivas del tallo cerebral. Las mismas logran identificar el funcionamiento del tallo en respuesta a un estímulo auditivo de click. 

¿Cómo recobrar esa calidad de vida, luego de un diagnóstico de pérdida de audición? Aunque reciba un diagnóstico positivo de pérdida de audición, esto no debe ser motivo de tristeza e incomodidad.

El mercado cuenta con una gran variedad de audífonos que se adaptan a las necesidades.  Con la evolución de tecnología dentro del universo de la salud se ha logrado adaptar los audífonos para que sean más compactos y se sincronicen con todos los aparatos tecnológicos.  Para más información puede acceder a www.noesunchiste.com o llamar al 787-493-0010.