Construyen su casa con negocio de empanadillas

PEÑUELAS – Gisela Torres Graciani y Erick López Nazario vivieron la terrible experiencia de perder su casa tras el paso del Huracán María. “Fue bien fuerte perder todo lo que habíamos obtenido con tanto esfuerzo y sacrificio. El huracán arrancó el techo de mi casa y se dañó todo lo que había adentro, nos quedamos sin nada. Es una experiencia que no se le desea a nadie”, relató Gisela, residente de Peñuelas.

Gisela Torres Graciani y Erick López Nazario

La joven pareja se vio en la necesidad de mudarse a la casa de la mamá de Gisela. Sabían que debían empezar desde cero y, aunque ambos tienen su trabajo y generan un ingreso fijo, estaban conscientes de lo difícil que resultaría lograrlo con el salario que devengan.

“Nosotros reclamamos los daños a FEMA, pero ellos nos dieron solo cuatro mil dólares porque lo que cubrieron fue el techo. Luego, mi esposo solicitó un préstamo y nos fue denegado. Fue bien frustrante, pero si algo teníamos bien claro era que no nos íbamos a dar por vencidos. Ese día nos sentamos mi esposo y yo a buscar alternativas que nos ayudaran a generar un dinerito adicional”, contó la joven.

Ambos decidieron consultar con la madre de Gisela y tuvieron la idea de preparar empanadillas y venderlas crudas y por docena. “Comenzamos a vender en el trabajo, entre los vecinos y gente que nos conoce. La acogida fue mejor de lo que esperábamos, pero muchas personas nos sugerían que hiciéramos un negocio de empanadillas para que la gente pudiera probarlas al momento”, dijo Gisela.

Aunque la idea de abrir un negocio conllevaba un reto para ambos, decidieron lanzarse porque necesitaban generar dinero adicional. “Yo soy maestra y mi esposo trabaja en una fábrica. Sabíamos que iba a ser bien sacrificado, pero teníamos que hacerlo. Conseguimos el carretón y empezamos con la nueva aventura de La empanadilla Gurmé”, comentó la peñolana.
Durante la semana, la pareja sale de su trabajo y se dedica a hacer la compra, adobar las carnes y trabajar con el presupuesto del negocio; los sábados y domingo se dedican a trabajar en su food truck.

Entre las más vendidas están las de carrucho y camarones.

Entre las empanadillas más vendidas se encuentran las de carrucho, camarones, pulpo, jueyes, pollo con amarillo, pionono, cordon bleu y biftec. Según Gisela, la clave de su producto está en la sazón de su comida y el amor con que la preparan.

“No voy a decir que haya sido fácil, al contrario. Ha sido un tiempo de mucho sacrificio, un tiempo de enfocarnos en nuestra meta. Hemos tenido que privarnos de compartir con amigos, de salir o de ir a algunas fiestas, pero sabemos que lo estamos haciendo por nosotros mismos y eso nos llena de fuerza”, expresó la joven empresaria y añadió que la ayuda de su mamá ha sido incondicional.

Gisela y Erick han conseguido el dinero adicional que necesitaban y su nueva casa se encuentra en proceso de construcción. “Estamos bien contentos. La casa que perdimos era de madera y esta nueva casa la estamos haciendo en cemento. Cada adelanto que vemos es bien emocionante para nosotros”, dijo Gisela.

La empanadilla Gurmé: ejemplo de reinvención, sacrificio, voluntad y visión. Gente como tú que trabaja incansablemente para sacar lo mejor de cada tempestad.

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