Cooperativa de estudiantes elabora ‘Alcoholado Mejorado’

Por Sandra Caquías Cruz

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JUANA DÍAZ – ‘Alcoholado mejorado’, así describe el grupo de estudiantes de nivel elemental que organizados como cooperativa estudiantil semanalmente se dedica a copiar la receta de las abuelitas y preparar un producto que pasadas generaciones utilizaban para ponerle alivio a sus dolamas.

La Cooperativa Juvenil Escolar Manuel Fernández Juncos, en la escuela que lleva ese nombre, en Juana Díaz, prepara el ‘Alcoholado Mejorado’ -una mezcla de alcohol, malagueta, estafiate y limoncillo, que vende a allegados y en diversas demostraciones.

El alcoholado no lo pueden vender a nivel comercial porque el Departamento de Salud reusa darle una licencia sanitaria al no estar permitido que menores trabajen con alcohol y alcoholado, explicó Emilio Verne, maestro bibliotecario y encargado de la Cooperativa Juvenil.

Daniel Vázquez Santiago – 3er grado

“La licencia de la escuela es educativa”, dijo. “El Departamento de Educación sabe lo que hacemos”, afirmó.

La cooperativa juvenil es agrícola y escogieron preparar alcoholado porque las plantas que utilizan de materia prima las siembran y cultivan los estudiantes en el patio del plantel. También reparan y venden composta en bolsitas plásticas.

“Los estudiantes tiene que estar comprometidos con la preservación del ambiente”, destacó el maestro encargado, quien dijo que la cooperativa, además de darle la oportunidad de contribuir al medioambiente, les ha brindado a los niños experiencias que no olvidan, como presentar y vender su alcoholado en el vestíbulo de cooperativas.

Los 40 miembros de la cooperativa, la cual comenzó a organizarse en el 2009 y cuyos miembros pagan $1.00 como acción inicial, recogen los desechos del comedor escolar, entre ellas las cascaras de plátanos, cebollas, frutas, para la composta.

“Los estudiantes lo que hacen es que depositan ese material en las composteras. Allí, entre las bacterias, las cochinillas de humedad, las cucarachas, los ciempiés, transforman ese material vegetativo en composta”, explicó Verne.

Gran parte de los ingresos de la cooperativa provienen de la venta de botellas de agua de 16 onzas y a todo estudiante que les devuelva la botella plástica le retribuyen cinco centavos.

Los ingresos que obtiene la cooperativa son distribuidos entre los socios, todos son estudiantes de dicho plantel. Ese dinero es la compensación por las labores que realizan en esa organización estudiantil, entre ellas, el cultivo, envase del alcoholado o recolección de materiales reciclables.

Además, están encargados, como parte de sus funciones, de recoger y apilar las cajas y material de cartón que desecha el comedor, las cuales el programa de reciclaje del municipio recoge una vez a la semana. Recogen entre 40 a 50 cajas semanales.

Yolehiskazoe Cruz Muñiz – 8 años

Los estudiantes socios reciben $1 en efectivo cada vez que trabajan en el huerto y entre $4 a $5 por las ventas que realizan fuera del plantel.

“Ellos decidieron en el 2012 que querían su compensación de inmediato. La labor que realizan se le paga de inmediato”, indicó el maestro encargado.

¿Qué haces con ese dinerito? Se le preguntó al estudiante Daniel Vázquez Santiago, de 8 años y alumno de tercer grado. “Compro dulces”, dijo.

Explicó que ese dinero es producto de su labor cuando “trabajo en el huerto”.  Además, “salimos a vender alcoholado mejorado y composta; recogemos los materiales vegetativos y los echamos a la composta. Le echamos agua a las matas, limpiamos el lugar”, mencionó.

Mientras, Yolehiskazoe Cruz Muñiz, de 8 años y estudiante de segundo grado, quien recién ingresó a la cooperativa, señalo que le gusta la cooperativa “porque trabajo. Ayudar a mister (maestro) en la composta.  Vendiendo botellas de agua a 50 chavos. Doy clases de hacer sobres”.

La Cooperativa Juvenil Escolar Manuel Fernández Juncos es una de 539 cooperativas juveniles escolares organizadas y registradas en el Departamento de Estado.

Las cooperativas juveniles aportan a la economía de la Isla mediante la creación de empleos con un total de 127 empleados.  Además, son laboratorios empresariales para los estudiantes que aprenden a emprender negocios. Aprenden destrezas de liderato, oratoria y parlamentarismo.