Crea marca de ropa en medio de la necesidad

PONCE – Wesley Hernández Castro enfrentó una difícil situación económica. La tienda por departamentos donde trabajaba redujo las jornadas laborales de sus empleados y, por ende, sus ingresos disminuyeron.

El joven necesitaba ropa nueva, pero como no tenía dinero, le sugirió a su esposa Stephanie Collazo Plaza que compraran tela y le ayudara a hacer su ropa.

“Fue un tiempo bien difícil. No tenía chavos ni para comprarme ropa, así es que se me ocurrió hablar con mi esposa Stephanie, que en aquel momento era mi novia, para que me ayudara a coserla. Desde el comienzo hicimos un gran equipo porque Stephanie, luego de hacer su bachillerato en comunicaciones, estudió diseño de modas. Yo había aprendido el oficio de la tapicería en la escuela vocacional y sabía trabajar con máquinas de coser”, relató Wesley, quien posee además un bachillerato en sicología.

A pesar de la preparación académica de ambos, los jóvenes solo habían conseguido trabajos a tiempo parcial en tiendas de ropa y por departamento. Pero cuando Wesley vio el resultado de sus piezas, tuvo la idea de que crearan su propia empresa.

“Desde el principio definimos el concepto de nuestra marca. Queríamos combinar el estilo vintage con un estilo tropical. Teníamos grandes ideas, pero no teníamos chavos ni pa’ registrar la marca”, contó el joven ponceño.

Según Wesley, lo primero que crearon fueron unas sortijas que vendían a tres dólares y así obtuvieron el dinero para registrarse. Luego lanzaron una línea de ropa tropical y la colección de “Made in Puerto Rico”, que se hizo muy popular en las redes sociales, entre las personas que disfrutan del turismo interno.

“Recientemente lanzamos la colección de verano que llamamos La buena vida. Esta colección incluyó camisas, camisillas, gorras y trajes de baño para varones y fue inspirada en las playas y atardeceres de Puerto Rico. Tengo que decir que la acogida fue excelente”, dijo el empresario.

Según Wesley, lo más gratificante para él y su esposa Stephanie es poder ver su idea puesta en alguien. “Es bien emocionante salir y ver personas en la calle con alguna pieza nuestra, eso no tiene descripción”, expresó.

El distintivo de las piezas creadas por la pareja son los parchos que ellos mismos diseñan y elaboran.

“No ha sido fácil y el trabajo es mucho. A veces comenzamos temprano en la mañana y terminamos de noche, pero ha valido la pena cada minuto invertido y eso solo se consigue cuando se trabaja con pasión”, expresó el propietario de Vintoussa.

En la actualidad la pareja cuenta con su propia empresa y su exclusiva marca de ropa. “Nosotros tuvimos una visión y nos lanzamos y con mucho trabajo y sacrificio hemos hecho nuestro sueño realidad. Lo que comenzó por necesidad se ha convertido en nuestro proyecto de vida”, expresó el joven.

Vintoussa nos recuerda que la creatividad, el esfuerzo y la persistencia nos acercan a nuestros sueños. Wesley y Stephanie: dos jóvenes que lograron transformar su necesidad en oportunidad. Gente como tú que nos llenan de impulso y esperanza.