Cuidado hospitalario de emergencia y la sepsis: asunto de vida o muerte

 

En el entorno de cuidados médicos de emergencia las decisiones de vida o muerte forman parte de la cotidianidad de los que allí laboran. Todos hemos escuchado anécdotas sobre como la atención oportuna de profesionales de cuidado de emergencia ha resultado ser la salvación de un familiar, allegado o conocido que se encontraba al borde de la muerte.  Lamentablemente, también abundan las historias tristes enmarcadas en la muerte de una persona en la sala de emergencias de un hospital.

Existen innumerables razones para procurar cuidado médico de emergencias, pero pocas tan apremiantes como la sepsis.  Según es explicado en el portal cibernético Medline Plus:

La sepsis es una enfermedad grave. Ocurre cuando el cuerpo tiene una abrumadora respuesta inmunitaria a una infección bacteriana. Las sustancias químicas liberadas a la sangre para combatir la infección desencadenan una inflamación generalizada, lo que conduce a la formación de coágulos de sangre y la filtración de vasos sanguíneos. Esto causa un pobre flujo sanguíneo, lo que priva a los órganos de nutrientes y oxígeno. En los casos más serios, uno o más órganos puede fallar. En el peor de los casos, la presión arterial baja y el corazón se debilita, lo que lleva a un shock séptico. Vea: Sepsis

En términos coloquiales, la sepsis no es otra cosa que una infección severa.  Cuando no se identifica o atiende oportunamente, la sepsis puede provocar el colapso de los diferentes sistemas del cuerpo, así como la muerte.

En los Estados Unidos más de un millón de personas al año se ven afectadas por sepsis y entre un 15 a un 30 por ciento de ellas muere. Sepsis es la undécima causa de muerte más prevalente en dicha nación, particularmente en personas de edad avanzada con sistemas inmunológicos débiles.  La sepsis, no obstante, puede atacar a cualquier persona, sea infante, niño, joven, adulto o anciano.

La sepsis puede ser ocasionada por cualquier tipo de infección ─por bacteria, viral o por hongo─ pero las incidencias más frecuentes surgen por neumonía, infecciones abdominales, infecciones de los riñones e infecciones de sangre.

Para diagnosticar sepsis se requiere la presencia de dos de los siguientes síntomas, conjuntamente con una fuente de infección confirmada o probable:

  • Temperatura corporal de más de 101 grados F (38.3 C) o de menos de 96.8 F (36 C)
  • Ritmo cardiaco de más de 90 latidos por minuto
  • Ritmo respiratorio de más de 20 respiros por minute

En el entorno de cuidados médico/hospitalarios de emergencia, la sepsis es generalmente atendida con prioridad, agresivamente. Una de las respuestas primordiales ante un cuadro de sepsis es la administración intravenosa temprana de fluidos y antibióticos para mantener estable el flujo sanguíneo del afectado mientras se intenta identificar y erradicar la fuente de la infección.

No existe una fórmula mágica para identificar un evento de sepsis y, en ocasiones, el manejo inadecuado o inoportuno de dicha condición por parte del personal médico/hospitalario de emergencia puede ocasionar daños severos o hasta la muerte de la persona afectada.

Usted tiene derecho a conocer todos los detalles relacionados con el cuidado médico suyo, de su pareja, de sus hijos y, en circunstancias particulares, de sus familiares. Si usted o un allegado sospecha haber sufrido daños a raíz de cuidado médico/hospitalario inapropiado o negligente, consulte con un abogado litigante de su confianza y conozca sus derechos. Si usted no lo hace, nadie lo hará por usted.

Para más información o para una consulta legal, puede comunicarse con el licenciado Paúl A. Rodríguez Vélez al 787-299-5118. También puede visitar su página de internet www.prvlaw.com o escribirle un correo electrónico a info@prvlaw.com. El Lcdo. Rodríguez Vélez cuenta con una maestría en Derecho de la Universidad de Harvard y años de experiencia como litigante en el foro estatal y federal.