Desastre natural: Oportunidad para patronos

 

Los puntos expuestos están basados en mi experiencia como Supervisora/Gerente de Recursos Humanos por 27 años, a cargo también de los programas de Salud y Seguridad Ocupacional;  y mi conocimiento de protocolos al respecto.

1. Un desastre natural es, dentro de muchas otras opciones, una oportunidad del patrono de reciprocar el apoyo recibido por sus empleados en épocas “normales”.  No verlo así, es desperdiciar la lealtad y la retención de sus empleados a largo plazo. Es evitar el enorme riesgo que representaría la molestia y la decepción del personal.

2. La nómina aunque es un costo desde el punto de vista de contabilidad, es también una inversión en la empresa.

3. En caso de un desastre natural, los empleados típicamente están limitados a comparecer al trabajo y/o lo hacen con limitaciones. Por razones obvias. Desde un prisma positivo debemos asumir que todos tienen el deseo y la intención de trabajar pero la fuerza de la naturaleza lo impide. Entonces el patrono tiene dos opciones:

a) Otorgar una cesantía temporera para que el empleado solicite pago por desempleo asociado a un desastre.

b) Pagar el salario básico sin comisión (si la hubiese). Este desembolso se incluye entonces, como parte de los gastos asociados a las consecuencias del desastre. Lo que se puede recuperar a través de las ayudas empresariales que ofrece SBA, FEMA, y otras entidades.

4. Hay que tener cautela al pagar por tiempo no trabajado contra el balance de vacaciones, sobre todo si el empleado no lo solicita. Esto podría ser igual a “echarle sal a la herida”. Es altamente recomendable presentarle diversas opciones al personal, y que ellos decidan, libre y voluntariamente.

5. Estos actos de buena fe por parte del patrono, pueden minimizar el alto riesgo y el costo oneroso de perder la lealtad del empleado y perderlo. Un empleado “resentido” afecta severamente la imagen corporativa, empobrece la moral y el entusiasmo de los que se quedan porque se piensan “atrapados”, se pierde parte de la  “historia” de la compañía, y el desempeño de los que normalmente sobresalen.

6. Un evento catastrófico como lo ha sido María, es también una enseñanza para los patronos sobre la importancia de tener al día protocolos de manejo de emergencias naturales, presupuestar para gastos extraordinarios en casos de desastres naturales, y de reunir al personal para solicitar sus ideas antes de la crisis.

Así que patrono, este es su turno al bate. La autora es psicóloga Industrial-Organizacional y Especialista en Gerontología. Puedes escribirme a: serviciospadro@gmail.com o visitar: www.adapadro.net