Diuréticos

Por Jeannette Pérez Pierantoni, PharmD

 

Hace unos meses estuve hablando sobre la hipertensión y la razón por la que los médicos envían tantos medicamentos para tratar esta condición. Los diuréticos son la primera línea de tratamiento utilizada en pacientes que padecen de alta presión. En ocasiones, cuando el paciente no recuerda el nombre del diurético que toma, se refiere a ellas como las “pastillas del agua”.

Para muchas personas es incómodo tomarlos por los efectos que causan. En la farmacia es común escuchar pacientes diciendo que no se están tomando el diurético porque tienen que ir mucho al baño.

Precisamente, eso es lo que se busca con este tipo de medicamento, que el paciente elimine líquido. Debido a ese efecto, los diuréticos también son usados para eliminar líquidos en pacientes con fallo cardiaco congestivo.

Sin embargo, hay un sector de la población, especialmente las personas de edad avanzada, que pueden padecer de incontinencia. Para estos pacientes, el añadir un diurético a su terapia con medicamentos sería agravar su problema de incontinencia. Por lo tanto, es sumamente importante que te sientas en la confianza de hablar con tu médico para que se escojan medicamentos que sean adecuados, según las condiciones que tengas.

Los diuréticos suelen tomarse una vez al día, aunque algunos pueden tomarse dos veces. En el caso de que lo uses una vez al día, lo ideal es que lo tomes en la mañana y preferiblemente que sea a la misma hora siempre. En el caso de que sean recetados para usarlos dos veces al día, se recomienda que la segunda dosis la tomes al menos 4 horas antes de acostarte. De esta forma, reduces la necesidad de levantarte durante la noche para ir al baño.

Una vez comiences a tomar el diurético recetado, debes saber que al principio podrías experimentar mareos, dolor de cabeza y/o malestar estomacal. Esto no quiere decir que, al tomar un diurético, automáticamente presentarás estos problemas. Sin embargo, si presentas mareos, lo que se recomienda es que, si estás acostado o sentado, no te levantes bruscamente, sino que lo hagas despacio.

Otro punto importante es que, dependiendo del tipo de diurético recetado, podrías presentar desbalance de electrolitos, especialmente del potasio. Puede que tu médico te recomiende consumir alimentos ricos en potasio como el guineo, mangó, pera, jugo de china, papa, tomate, espinaca y brócoli. 

El desbalance de potasio en el cuerpo puede presentarse como debilidad muscular, cansancio y arritmias. Así que si estás tomando diuréticos y notas algunos de estos síntomas debes llamar inmediatamente a tu médico.

Como vez, los diuréticos pueden ser beneficioso, pero si lo tomas sin supervisión médica o de una manera distinta a la indicada, podrías tener problemas serios. Recuerda que toda duda, sugerencia o tema que le interese, puede escribir a estureceta@gmail.com.

Hasta la próxima.

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