Divorcio en sede notarial

Por Alisheann Santiago-Coll

Abogada – notario

 

La Rama Judicial de Puerto Rico en su espíritu de justicia y de agilizar los procesos en beneficio de los ciudadanos, realizó varios estudios rigurosos en los que permitieron que los notarios realizaran distintos asuntos no contenciosos en su sede notarial. Uno de estos asuntos fue el divorcio ante un notario, el cual usualmente se realizaba en el Tribunal de Primera Instancia.

Al comienzo de esta nueva modalidad, el notario estaba autorizado a divorciar bajo la causal de ruptura irreparable. Sin embargo, al aprobarse la Ley Núm. 52 de 27 de julio de 2017 y entrar en vigor en octubre de 2017, los notarios están estrictamente autorizados a que los cónyuges se divorcien por la causal de consentimiento mutuo. recordar que, el divorcio sólo puede ser concedido por el Tribunal de Primera Instancia, salvo que la disolución del matrimonio sea por mutuo consentimiento entre los cónyuges. Ante estas circunstancias, esta causal de divorcio podrá ser formalizada a través de una escritura pública a ser otorgada ante notario.

Con este nuevo proceso, los cónyuges pueden disponer de sus bienes, deudas, custodia, patria potestad, pensión alimentaria y hogar seguro en la privacidad de una oficina notarial, contrario a los requisitos de la causal de ruptura irreparable en el que no podías tener bienes y/o hijos.

Antes de coordinar el divorcio por consentimiento mutuo, es necesario que ambos cónyuges sean asesorados por sus respectivos abogados para alcanzar un acuerdo. Este acuerdo debe ser sobre la liquidación de dichos bienes gananciales y/o comunidad de bienes, y sobre las decisiones sobre los menores de edad, y hay que completar un documento cuyo título será “Estipulación y Acuerdos sobre Divorcio por Consentimiento Mutuo”. Dicho documento deberá ser juramentado y deberá consignar que ambas partes fueron debidamente orientadas y que es libre de coacción. Esto excluye el caso donde alguna de las partes envueltas tenga alguna incapacidad, el cual requiere ser procesado mandatoriamente en el Tribunal de Primera Instancia.

Los cónyuges deberán llevar a la oficina notarial su certificado de matrimonio y las capitulaciones matrimoniales, si existiesen. Adicional a esto, los cónyuges deben haber residido en Puerto Rico un año inmediatamente antes de hacer la demanda, a menos que la causa en que se funde la separación se cometiera en Puerto Rico o cuando uno de los cónyuges residiese en el país.

Para más información sobre este asunto, no dude en orientarse con su abogado sobre la manera más eficaz y privada para procesar un divorcio. La autora es abogada-notario establecida en Ponce. Para orientación adicional puede llamar al 787-848-6714.