El consumidor boricua después de María

 

En  una columna pasada planteé los que a mi juicio pude identificar como  los efectos del huracán María en los consumidores puertorriqueños. Ya se conocen algunos de los resultados de la Radiografía del Consumidor Puertorriqueño 2018 la cual ha estudiado, entre otros aspectos, el efecto del devastador fenómeno atmosférico  en el mercado boricua.

Este es el estudio más importante que se realiza en Puerto Rico anualmente para analizar las tendencias del consumidor y sus hábitos de compra de alimentos. Este año, IPSOS, la empresa encargada de la investigación, encuestó entre marzo y abril  pasado a 1,350 puertorriqueños (hombres y mujeres), mayores de 18 años y de toda la Isla.

Es interesante notar que lo que fue un evento devastador sin lugar a dudas, ha representado una oportunidad para algunos lugares de venta y marcas. Ante la falta de energía eléctrica para poder almacenar productos refrigerados y  la escasa cantidad y variedad de mercancías en los establecimientos, los consumidores modificaron sus opciones y consideraron las farmacias y las gasolineras para adquirir comestibles. Además, aumentaron las visitas a los supermercados.

El estudio identifica que las estaciones de gasolina se convirtieron en un lugar primordial para cubrir las necesidades principales de combustible (para los autos y generadores de electricidad), que el consumidor complementó con  la adquisición de alimentos durante la emergencia. A juicio de algunos propietarios de farmacias consultados para el escrito de  esta columna, las ventas aumentaron  en ese periodo y todavía se mantienen altas.

Por otro lado, en el estudio anterior del 2017, se encontró que  los criterios más importantes para el consumidor a la hora de escoger un establecimiento eran la cercanía, especiales del shopper, y los precios regulares.

Sin embargo, a raíz de la escasez de productos en las góndolas después del huracán,  la variedad fue un criterio vital para el consumidor. Esto obedece a la realidad de que hay supermercados  que no cuentan con ciertos productos.

Un aspecto que había señalado anteriormente y se presenta en este estudio, ha sido que el consumidor probó nuevas líneas y marcas de productos durante la emergencia. Esto a mi juicio, representa oportunidades para nuevos productos y negocios. Muchos consumidores han seguido comprando esas “nuevas opciones” o visitando esas “alternativas de negocios”. De igual forma, el estudio presenta que los encuestados indicaron que han dejado de comprar ciertos productos y/o marcas probablemente porque no estuvieron disponibles y fueron sustituidas por el consumidor.

Por otra parte, la ausencia de energía eléctrica y la exención temporera del IVU, provocó que muchos puertorriqueños optaran por visitar los establecimientos de comida preparada para satisfacer sus necesidades. Esto se  reflejó en un aumento significativo en el promedio de visitas semanales durante la emergencia de María, según indica el estudio de Radiografía. Me atrevo a decir que incluso muchos negocios, que no son necesariamente cadenas de comida reconocidas, incrementaron sus ventas. En el estudio realizado en  algunos pueblos del  sur y centro de la Isla  con mis estudiantes universitarios, pudimos constatar esa tendencia con los consumidores y empresarios que pudimos dialogar.

Les señalé que el comportamiento de los consumidores ha cambiado. Considero que María nos ha dejado marcados. Y como consumidores lo expresamos con los productos que deseamos comprar y tener “por si acaso” viene otro huracán. Se espera que en los próximos meses el 60% de los boricuas posean un generador eléctrico. Ya se ha publicado que estamos comprando agua embotellada “a borbotones”.

Estimado lector; ¿ya has tomado medidas o has planificado para la temporada de huracanes que ya comenzó? En lo personal… ¡no! Estoy inmersa en las gestiones de mi jubilación. De ese evento tan significativo en mi vida…. comentaré en mi próxima columna.

¡Hasta la próxima! Pueden comunicarse a empresasymercados@gmail.com