El cultivo de la malanga

Por José Herminio Zayas Bermúdez, MBA

Esta vez les escribo de un tubérculo exquisito que no debe faltar en la mesa del puertorriqueño: la malanga, conocida por su nombre científico como ‘colocasia esculenta’.

Distinguimos las malangas de las yautías por sus hojas, la de la malanga en la parte superior cierra completamente a diferencia de la yautía.

La malanga es similar a las papas, la cual se puede cultivar todo el año. Se cultiva para obtener sus bulbos de almidón y es el alimento básico en ciertas regiones tropicales. Es uno de los principales cultivos adoptados a nivel mundial por su alto contenido de almidón. 

Algunos estudiosos dicen que es oriunda de Asia, India Indonesia. Otros ubican su origen en América del Sur. En Puerto Rico se siembra malanga en escalas mucho menor que en años anteriores. Eso se debe a dos factores: el hongo “phythophthora colocasiae” y la gran cantidad que se importa de la República Dominicana y Centro América.

La malanga es relativamente fácil de cultivar y se pueden controlar los yerbajos con herbicidas y a mano. A medida que la cosecha madura, las hierbas se convierten en un problema menor. Los productores de malanga la suelen regar una vez por semana, empezando poco después de la siembra, y continúan regando durante todo el año, según las condiciones meteorológicas.

Desde la siembra hasta la cosecha pasan de unos 8 a 12 meses. Se recomiendan suelos arcillosos profundos y fértiles.  La malanga se puede cultivar tanto en terrenos altos, sitios húmedos a orillas de quebradas y ríos. 

Tenemos que tomar en cuenta que el cormo se desarrolla bajo la tierra, y eso es lo que nos comemos. Necesitamos que los suelos sean fáciles de manejar para poder obtener un engrosamiento excelente.

La malanga exige mucha agua, más que la yautía. Podemos propagarlas con pedazos del cormo (lo que nos comemos) de aproximadamente 4 onzas.

En las Estaciones Experimentales Agrícolas de la Universidad de Puerto Rico, en ocasiones, tienen semillas, pero son exclusivas para los agricultores. 

En su huerto puede cosechar hasta dos veces, dependiendo de su manejo.  La variedad que se recomiendan son la blanca y la lila o morada. 

La mejor época de siembra es de marzo a julio, aunque se puede sembrar durante todo el año si tiene agua disponible. Si tiene abono de plátano o de café se lo puede aplicar a razón de media libra por planta dos meses después de la siembra, que es cuando brota. Si tiene 20-20-20 puede aplicarlo también a razón de 2 onzas por galón de agua mensualmente.

La madurez se establece porque las hojas se tornan amarillentas e inicia la aparición de hijuelos al lado de la planta madre. Se las considera también como plantas medicinales, ricas en almidón y exquisitas para comer hervidas, con bacalao o en sancocho.  La siembra de las malangas es una buena alternativa para su hogar.

Si tienes dudas o sugerencias no dude en escribirme a: jose.zayas5@upr.edu

La próxima semana les estaré escribiendo sobre el cultivo de apio. ¡Hasta la próxima!

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