El cultivo de la papaya

Por José Herminio Zayas Bermúdez, MBA

 

La papaya es una planta perenne que crece en climas tropicales y subtropicales en donde la posibilidad de heladas o temperaturas bajo cero es inexistente. Su nombre científico es “Carica papaya”.

Algunas especies pueden crecer hasta 30 pies y la mayoría tiene flores vistosas de color amarillo o anaranjado. Los frutos de las plantas pueden adoptar una gran variedad de formas, por ejemplo, forma de pera o redonda y son conocidos por su pulpa dulce de color amarillo o anaranjado.

Aprende a cultivar papaya para que tengas la mejor oportunidad para tener plantas saludables y una cosecha frutal de alta calidad.

 

Preparar la tierra

Escoge una tierra para maceta rica en nutrientes para las plantas tropicales o haz tu propia mezcla con la tierra de tu jardín y una composta del 25% a 50%. Podrás usar las semillas que saques directamente de una papaya o podrás comprar las semillas. 

Enjuágalas bien, luego sécalas en un lugar oscuro con papel toalla.  Podrás sembrar las semillas directamente en tu jardín para evitar los riesgos de trasplantarlas después o podrás plantarlas en macetas para tener un mayor control del orden de las plantas cuando veas las que germinen.

Introduce las semillas a 1/2 pulgada en el terreno.  Siembra la mayor cantidad de semillas que entren en el espacio que tengas para que las probabilidades de que germinen plantas macho y hembra sean mayores; después podrás eliminar las plantas más débiles. No hay una manera viable de saber si una planta es macho, hembra o hermafrodita antes de plantarla.

Aproximadamente dos a cinco semanas después de plantar, algunas semillas germinarán y emergerán de la superficie de la tierra como “plántulas”.

Después de dejarlas crecer una o dos semanas, arranca o corta las plántulas más pequeñas junto con las que parezcan marchitas, manchadas o enfermas.

Entresaca las plantas hasta que te quede una sola planta en la maceta o hasta que las plántulas estén a 3 pies de distancia entre sí.

Mantén al menos cinco plantas por ahora para que tengas el 96% de probabilidades o más de producir árboles macho y hembra.

Cuando hayas elegido las plantas más exitosas, prosigue a la sección de plantar (si vas a trasplantarlas a tu jardín) y si no, a la sección de cuidados generales.

 

Uso del fertilizante

Aplícales un fertilizante para frutales una vez cada dos semanas. Aplícalo en las plantas en crecimiento cada 10 a 14 días, pero dilúyelo según las instrucciones del fertilizante. Sigue aplicándolo al menos hasta que las plantas tengan 12 pulgadas de altura.

Después de que las plantas lleguen a esa altura, los cultivadores comerciales siguen echándoles fertilizantes cada dos semanas con 1/4 libra fertilizante cerca de la base de la planta, pero sin tocarla.

Sigue esta práctica si quieres acelerar el crecimiento de la planta, aumenta gradualmente la cantidad de fertilizante y el periodo de tiempo entre aplicación y aplicación hasta llegar al máximo, 2 libras cada dos meses empezando a los 7 meses.

Inspecciona las hojas y el tallo de la planta regularmente para que veas si presentan signos de enfermedades o insectos.

Las hojas o el tronco que tengan manchas o un color amarillo podrían indicar alguna enfermedad. Las manchas negras de la hoja no suelen afectar la fruta, pero si la infección es severa, tendría que tratarse con fungicida.  Las hojas rizadas podrían indicar que están absorbiendo un herbicida de una finca cercana.

En el caso de otros problemas, incluyendo insectos llama o comunícate con el agente agrícola del Servicio de Extensión Agrícola de tu municipio. Dudas, preguntas o sugerencias me pueden escribir a: jose.zayas5@upr.edu ¡Hasta la próxima!

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