El cultivo del apio

Por José Herminio Zayas Bermúdez

 

Saludos amigos de AgroConversemos, hoy aprenderemos cómo cultivar apio o  “arracacia xanthorrhiza”, un rico farináceo que -a nivel comercial- se cultiva entre las montañas de Barranquitas y Orocovis.

La semilla del apio se constituye a partir de un pedazo de cormo de 2 a 4 pulgadas. Luego de picar los cormos -de la cabeza del apio- los deja secar por 12 horas en un lugar fresco, nunca al sol. Esto con el propósito de secar el corte antes de cultivarlos, ya que enterrar con el corte húmedo pudiera provocar que se pudran en el hoyo. Si tiene cal, de la que se utiliza en construcción, polvoree el área del corte. Esto ayudará a secar rápidamente el área y evita la entrada de bacterias.

En Puerto Rico podemos cultivar apios durante todo el año. Sin embargo, se obtienen mejores resultados durante los días cortos y frescos como lo son los días de otoño e invierno.

Los suelos arcillosos con abundante materia orgánica, composta o estiércol, son excelente drenaje y ventilación; constituyen los suelos perfectos para este cultivo. El suelo debe estar suelto, de fácil penetración, es por eso que la profundidad del suelo suelto debe ser entre 18 a 24 pulgadas mínimo.

 

Medidas al momento de la siembra

  • Utilizando el pico rompa el suelo y luego rastrille 2 o 3 veces hasta eliminar toda raíz, piedras y yerbajos. Puede cultivar apios en envases, como pailas de 5 galones, gomas de autos, en la mitad de drones o cualquier otro envase con una capacidad similar.
  • El pH ideal para el cultivo fluctúa entre 5.5 y 7.0. Para mejorar el pH (potencial de hidrógeno en el suelo) añada materia orgánica, estiércol o composta.
  • Ponga la semilla (cormo) en la parte profunda del hoyo y cubra el mismo con tierra. Mantenga el área siempre limpia y desyerbada.
  • Riegue con gran cantidad de agua un día sí y otro no. Utilice su juicio para el riego para, así, observar la necesidad de agua en sus plantas. Nunca debe faltar el agua, pero tampoco debe haber acumulación de ésta en el suelo, por lo que es necesario establecer un buen sistema de drenaje.

La cosecha comienza luego de los 7 meses, el indicador será cuando el follaje comienza a tornarse amarrillo. Puede extenderse hasta los 11 meses, luego de éstos el apio suele ponerse jojoto.

Gracias a Manuel Díaz Rivera, especialista en farináceos por su ayuda. Si tienes dudas o sugerencias escríbeme a jose.zayas5@upr.edu

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