El humor: compañía agradable y necesaria

Por Gil Rosario Ramos – Maed.

Hay jóvenes que se sorprenden al comprobar la existencia de adultos con buen sentido del humor. Es así porque en la vida se han encontrado con demasiados adultos seriotes que han tomado la vida con excesiva formalidad.

Alguien dijo que crecer es ir haciéndose triste y pudiera tener algo de razón. Los problemas, las responsa-bilidades y la lucha diaria del día a día pueden afectar nuestra capacidad de buscar y encontrarle la parte jocosa a la vida.

Hace un tiempo tuve la oportunidad de ofrecerle una conferencia a maestros del programa de Educación Especial. Allí se escenificó una situación embarazosa; en plena actividad, una maestra se cayó de la silla. Esa distinguida educadora tomó la situación con una admirable entereza: fue la primera en reírse.

Ella nos ayudó a todos a disfrutar del incidente, y así, demostró que crecer no significa inevitablemente hacerse triste. ¡Hay que reír!

El buen humor es un deber que tenemos para con el prójimo, así sentenció E.W. Stevens, quien al decir tal cosa tuvo que estar pensando en la obligación humanitaria de hacer más llevadera la vida a los demás.

Al fin y al cabo, ese es el propósito final de quien saludablemente hace un buen chiste, una broma, un co-mentario jocoso o un gesto gracioso capaz de mover el rostro más duro a disfrutar de una animosa carcajada.

Personalmente evito a los conferenciantes excesivamente rígidos y faltos de gracias, empeñados más en regañar y demostrar sabiduría que mover a la gente a ser mejor. Soy fanático de la persona reflexiva, for-mal y prudente; pero más que nada, de la gente capaz de alegrar el corazón de quien tenga la dicha de cru-zarse en su camino.

Bueno, y quiero aprovechar para compartir un chiste narrado por un buen amigo:

– Gil, todavía me acuerdo del chiste que me hiciste el año pasado del cerdo.
– ¿Tanta gracia te sigue haciendo?
– Muchísima, desde entonces, cada vez que veo un cerdo me acuerdo de ti.

Un problema del hombre del siglo 21 es la pérdida del sentido del humor. Es indispensable sacar un rato para reír y reír a gusto. El autor es conferenciante. Para información llamar al 787-837-8574 o escribir a gilrosariora-mos1@gmail.com Hasta la próxima.

 

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