El mercadeo de los medicamentos con prescripción médica

 Por Eva Judith López Sullivan, Ph.D

 

Desde la década de los 90’s al presente ha crecido la pauta de una gran variedad de anuncios en los medios de comunicación masiva mercadeando medicamentos que se pueden conseguir a través de prescripción médica. Este tipo de estrategia comenzó aproximadamente para 1997 con marcas como Zyrtec, Allegra y Claritin, que hoy las compramos sin receta.

El mercadeo de los medicamentos a través de los medios masivos cobro notoriedad por el Viagra (para hombres), al que le adjudicaron muertes y ataques al corazón.

Otros medicamentos con situaciones similares han sido Premarin, Celebrex, Vioxx y Lamisil.  Con respecto a este último se indicó en la revista de finanzas Forbes que las agencias federales regulatorias han asociado el consumo de este medicamento a 16 casos de fallos en el hígado (liver failure).

La controversia en torno a la estrategia de llevar el mensaje de los medicamentos directo al consumidor ha provocado reacciones de la comunidad médica en Estados Unidos y han aparecido escritos al respecto en publicaciones prestigiosas como el Journal of American Medical Association (JAMA).

Por otra parte, la Asociación Americana de Agencias de Anuncios ha planteado un asunto de libertad de expresión de sus clientes, las farmacéuticas.

Los médicos por su parte, plantean que las farmacéuticas le están “pasando” la responsabilidad y la tarea de explicarle al paciente si puede o no tomar el medicamento anunciado de acuerdo a sus condiciones de salud y a los otros medicamentos que puede estar utilizando. Esto es muy complicado.

Estamos planteando que tal vez el médico va a tener que dedicarle más tiempo al paciente para explicarle porque puede o no utilizar ese medicamento anunciado. Por otra parte, puede ocurrir que el médico recete el medicamento y no tome precauciones como pedirle al paciente que se haga pruebas de laboratorio. También puede ocurrir que el paciente oculte adrede información al médico o sin intención para conseguir que le recete o no el medicamento.

La promoción de estos medicamentos se ha caracterizado por ser efectiva, atractiva y con altos niveles de recordación por parte de las audiencias. Si recuerdan algunos estimados lectores o tienen la oportunidad de verlos después de leer esta columna, pueden notar que al final dicen muy rápido todas las contraindicaciones y recomiendan preguntarle al médico.    

Por otro lado, se ha recomendado que la Food & Drug Admistration (FDA) les exija que coloquen más información en los anuncios sobre los efectos secundarios. La FDA les permite pautarlos como están.

Los bienes de consumo como, por ejemplo, los refrescos carbonatados, escriben advertencias en los empaques que son breves y con letras diminutas… ¿por qué debe haber otras exigencias para las farmacéuticas? Debe haberlas porque tratan directamente con la salud y la vida de las personas. Las personas son muy vulnerables cuando se trata de su salud.  

Hay otra realidad presente en esta situación. La población está cada vez más educada y tiene acceso a “un mundo” de información a través de los medios digitales.

Hace muchos años lo que le decía un médico a un paciente era muy respetado, nada cuestionado. Hoy día, la educación, la exposición a la información y a la imagen un tanto afectada de los médicos, ha provocado que el paciente pregunte, indague, cuestione.

Cualquier sugerencia pueden comunicarse a empresasymercados@gmail.com  ¡Hasta la próxima!

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