El mercadeo, las universidades y las nuevas realidades

Como profesora de mercadeo he observado y analizado la gran cantidad de esfuerzos promocionales que se han presentado en los medios de comunicación masiva y redes sociales de diferentes colegios y universidades.

Los directivos de algunas instituciones educativas han planteado que han ocurrido eventos que representan grandes retos para ellos y los han obligado a reformular estrategias para atraer y retener estudiantes.

En primer lugar, la emigración que ha vivido este país principalmente en los últimos 12 años se ha llevado consigo muchos estudiantes y universitarios. Esta situación se agravó con el huracán María. Así también la tendencia tan marcada de las bajas tasas de natalidad no augura un futuro halagador ni para las escuelas ni para las instituciones de educación superior .

Otra situación que merece atención para explicar los cambios que están sufriendo las universidades lo es el auge y la popularidad que han tomado los cursos cortos y técnicos entre los estudiantes graduados de escuela superior. Esto ha sido provocado en parte porque los estudiantes pueden conseguir trabajo con relativa rapidez, estudiando poco tiempo. Y mi experiencia me ha llevado a concluir que aun estudiantes de “high” con buenas notas y un índice de ingreso apropiado para entrar a universidades, optan por cursos cortos. Este mundo de las universidades y colegios ha cambiado y debemos aceptarlo y adaptarnos a la nueva realidad.

Las administraciones de los colegios técnicos han desarrollado una promoción agresiva para atraer estudiantes. Un anuncio promocionando los programas ‘on line’ dice, entre otras cosas, a través de una joven que se presenta en pijama: “No puedo dejar mi trabajo, no puedo perder el poco tiempo que tengo disponible…” Y añade al final… “Desde mi comodidad puedo luchar por mis sueños”. Resalta que terminará pronto. Y el lema del colegio es “Nosotros creemos en ti”.

Otros dicen que en menos de un año puede ser “bar tender” o estudiar energía renovable o enfermería. También mercadean los cursos de barbería y estilismo.  La frase común es: “Demuestra de que estas hecha/o”. Estas pautas se presentan continuamente en “prime time”. Esta institución, que cuenta con varios colegios e institutos, ha invertido mucho dinero para mercadearse. Y han enfatizado las carreras en ciencias que tanta demanda tienen en el mercado de empleo. No hay duda que es un esfuerzo promocional estratégicamente estructurado.

Me parece que esta nueva realidad en lo que se refiere a la educación superior va a ser crucial para los cambios que se avecinan en la UPR. Los programas de educación están en un vilo, cierre de escuelas, menos estudiantes.

¿Hace falta tener tantas facultades de pedagogía? Parece que no, sobre todo con la crisis económica que enfrenta el principal centro de educación superior de Puerto Rico. Hay otras facultades que se enfrentan a poca matrícula y que son repetitivos en todos los recintos: administración de oficinas y de empresas, entre otros.

Personalmente opino que la UPR ha tenido la oportunidad de ajustarse a las nuevas realidades y por múltiples razones no lo ha hecho. Me parece que una razón de peso para esta resistencia es que supone cambiar la zona de confort que supone hacer lo mismo por años y años. Es seguir con la idea que somos los mejores y no tenemos que mercadearnos. Que la Universidad del gobierno tiene una misión que trasciende. No nos toca ofrecer tantos cursos cortos y técnicos…. Que las universidades privadas atienden a los estudiantes que no los acepta la UPR. Pensar así supone quedarnos en antaño.

Mientras tanto la Interamericana, por ejemplo, presenta las posibilidades de estudiar en “un ambiente seguro y estable” con becas e internados. Una forma sutil de hacer referencia a las huelgas y conflictos que hemos enfrentado. La Pontificia Universidad Católica ha logrado un gran número de solicitudes para ingresar en el programa de honor, que les permite ser becados.

Los tiempos han cambiado. En la UPR hay empleados, académicos y administradores que no lo ha internalizado.

¡Hasta la próxima! Me pueden escribir a: empresasymercados@gmail.com