El mercado de la mujer consumidora: ¿Valorado?

Los datos del último Censo indican que la mujer puertorriqueña constituye el 52% de la población. El Departamento del Trabajo y Recursos Humanos señala que representamos el 45% de la fuerza trabajadora, tenemos una mayor expectativa de vida (83.1 años), en comparación con la de los varones que es de 75.8 años.

Los datos presentados indican que las mujeres somos los principales agentes de compra, estamos a cargo de buena parte de lo que consumimos en los hogares. El 72% de las compras en la Isla son realizadas por mujeres. Y son las que toman el 85% de las decisiones de compra en la unidad familiar.

Sin embargo, en un estudio realizado en Puerto Rico con una muestra de 1,074 mujeres se concluye que es un mercado mal atendido y las promociones están desubicadas y desconectadas de la realidad de las consumidoras.

Los resultados del estudio, realizado Lopito, Ileana & Howie y Frances Ríos Enterprises, coinciden con una investigación que realicé en 1990, a pesar de los años que han pasado. Tal parece que no han cambiado mucho las cosas… a pesar del tiempo y lo mucho que las mujeres hemos logrado en las diferentes facetas de nuestras vidas.

De acuerdo a la investigación de estas empresas, el 80% de las mujeres estudiadas no se sienten bien representadas en las campañas de publicidad. Un 68% de estas consumidoras siente que las marcas las estereotipan en sus esfuerzos publicitarios. Los estereotipos que más les molestan son el ama de casa tradicional, la belleza perfecta y la mujer como objeto sexual. Ocho de cada diez participantes del estudio consideraron el último de estos como el más ofensivo. Este dato también fue encontrado en mi estudio hace más de 20 años.

Para realizar mi investigación llevé a cabo grupos focales con hombres y mujeres profesionales de cuello blanco. Las féminas expresaron mucha molestia por el hecho de que haya mujeres dispuestas a presentarse en comerciales y otras promociones como símbolos sexuales o sensuales. Mi preocupación con respecto a este asunto, como estudiosa del temario de la mujer, consiste en lo poco que ha cambiado esa desconexión entre la realidad del mercado femenino y lo que se proyecta de ellas en los medios.

Al tratar de analizar esta situación no puedo dejar de plantear un asunto polémico: las mujeres no somos un colectivo unido con identidad y solidaridad.

A través de mis investigaciones con mujeres gerenciales, empresarias, trabajadoras en empleos y empresas no tradicionales, he podido constatar que muchas no simpatizan con el movimiento feminista que es muy vocal en los medios de comunicación masiva. Consideran que la Procuraduría de Asuntos de la Mujer no las representa. Además, expresan que no nos ayudamos unas a otras al interior de las empresas. Considero que ese fraccionamiento nos resta poder.

Además, otra situación que provoca esta desconexión es el hecho que en las altas gerencias de las empresas no hay mucha presencia de mujeres. Si no hay muchas mujeres con injerencia en las estrategias organizacionales de las empresas, es muy difícil que haya conexión con las necesidades y realidades del mercado femenino.

Parece que el fraccionamiento y la pobre presencia de la mujer en las altas esferas organizacionales pueden explicar que el mercado de la mujer sea subvalorado. Los invito a que me escriban a empresasymercados@gmail.com