El virus de boca, manos y pies

Por Jeannette Pérez Pierantoni, PharmD

 

Durante los últimos meses en las noticias se ha hablado sobre el virus de boca, manos y pies. Algunas personas han llegado a pensar que este es un virus nuevo, sin percatarse de que el mismo se ha presentado durante años. Ahora bien, ¿qué es el virus de boca, manos y pies y como puedes identificarlo?

Debemos comenzar por conocer sus síntomas. Los primeros que se van a presentar son la fiebre, malestar, dolor de garganta, seguido por la aparición de ampollas en la boca. Con el pasar de los días, estas ampollas se comienzan a presentar en las manos y pies y se van convirtiendo en llagas. En algunos casos las ampollas se pueden presentar en otras áreas y en otros, puede ser que no se presenten todos los síntomas. De lo que sí hay que estar pendiente es de que el paciente consuma líquidos suficientes para evitar problemas de deshidratación.

Es de conocimiento popular, que este es un virus que predomina en los niños, aunque los adultos también pueden contagiarse. Según la información que se encuentra en la página del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el líquido de las ampollas, los fluidos de la boca y la nariz al igual que las heces fecales, sirven como medio para transmitir el virus. Por lo tanto, usar vasos contaminados con saliva, tocar superficies que contengan rastro del líquido de las ampollas o algún objeto o agua contaminado con heces fecales y que no se haya desinfectado correctamente, pueden servir como medio de propagación del virus.

Para evitar el contagio a varios miembros de la familia, se recomienda ser agresivos con la prevención. Por lo tanto, hay que ser cuidadosos con la higiene. Hay que lavar las manos con frecuencia especialmente luego de cambiarle el pañal a un niño o luego de ir al baño. Se deben separar utensilios, vasos y platos para uso exclusivo de las personas infectadas y luego, desinfectarlos por completo.

Aunque no hay un tratamiento o vacuna contra este virus, podemos atender los síntomas individuales de cada paciente. En el caso de pacientes que estén presentando fiebre, se recomienda el uso de productos que contengan acetaminofén como lo son el Panadol® o Tylenol®. Para aliviar las ampollas orales que sean dolorosas, se pueden usar aerosoles, gels y otros productos tópicos orales que contengan anestésicos como lo son el Chloraseptic®, Orajel®, Orabase®, Anbesol®, etc.

Tenga en mente que, aunque no es común que se presenten complicaciones, siempre debe mantenerse observando al paciente para llevarlo al médico u hospital en caso de que sea necesario.

Si tienes alguna duda, sugerencia o tema que te interese que sea discutido, puedes escribir a estureceta@gmail.com

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