Emprende en la venta de ropa usada

Por Sandra Caquías Cruz

redaccion@esnoticiapr.com

 

PONCE – Zorian Ortega Vélez compró un lote de ropa, días antes del paso del huracán María, con la intención de utilizar las redes sociales para mostrar y vender su mercancía y así generar ingresos.

El concepto, el cual va ganando auge en Puerto Rico, es vender ropa y accesorios usados, pero en buenas condiciones. Los llaman ‘thrift shop’ o ‘tienda de artículos de segunda mano’.

Zorian, una joven que en un momento de su vida fue adoptada, alquiló un local para sacar la mercancía que tenía en su vivienda, donde también tenía tres maniquíes en los que la mostraba, por Facebook live. La tienda Blessed Thrift Shop abrió sus puertas el 28 de agosto de 2017 con los pocos recursos que tenían. Antes de cumplir un mes pasó el huracán María.

Zorian López vende ropa para toda la familia. Foto Tony Zayas
tzayasponce@gmail.com

El dinero con el que comenzó su negocio fue producto de la venta de bizcocho, pero el sueño de Zorian parecía troncharse. “Nadie quería comprar ropa en ese momento”, recordó. Días después del paso del huracán, sentada frente al negocio, Zorian vio la fila de autos que se formaba frente al local y decidió vender agua. A los pocos días, compró una barbacoa y vendió pinchos.

Madrugaba a hacer filas para comprar hielo, botellas de agua y los alimentos que vendería durante el día. Llegó a vender hasta 15 almuerzos.

La ropa que tenía la subió al carro y se la llevó a la gente en los campos que perdieron todo. “Pudimos bendecir a otros”, dijo. “La luz llegó a los tres meses. Cuando llegó, este local se llenó de clientes. La bendición se duplicó”, indicó la joven madre.

El negocio de ventas de ropa usada, Blessed Thriff Shop, mantiene sus puertas abiertas tras un año de duros golpes. Zorian intenta dedicarle el mayor tiempo posible entre las terapias de su hijo y otras diligencias. Tiene un grupo de amigas que la apoya y hasta un club de fan que hicieron una página en las redes sociales para ver y comprar la mercancía.

El precio de las piezas de ropa comienza en 25 centavos. Lo más caro que ha vendido es un traje de la diseñadora Lissa Porrata y el precio no superó los $20. Además, permite que artesanas de bisutería vendan sus trabajos en el local.

Zorian recibe mercancía para intercambio, los sábados. En ocasiones le llega con las etiquetas. A cambio de la ropa que recibe entrega créditos para que se lleven otra pieza. “Es sacrificado, pero me da para vivir”, dijo.

El local lo llenó de ropa poca poco. Tiene para damas, caballeros y niños. También para embarazadas.

Claribel Hernández fue una de las embarazadas que encontró pantalones cortos de maternidad. Y una vez tuvo su bebé, regresó esa ropa y se llevó otras piezas.  “A mí no me gusta repetir mucho la ropa”, dijo Hernández sobre su motivación a visitar la tienda. “Aquí le compró mucha ropita al nene. Y como crece rápido, vuelvo y la traigo y me llevo otra”, señaló. “En Estados Unidos es algo normal el visitar este concepto de tienda”, indicó Zorian, cuya tienda está ubicada en la avenida Muñoz Rivera.

Mientras, una joven y su mamá entraba a la tienda en busca de ropa de los años ’70 para ir a una fiesta. La joven consiguió un mahón acampanado, una correa en piel y chaleco de flecos. Todo a su medida.

Zorian tiene 26 años. Nació en Bayamón y llegó a Ponce hace ocho años. Tiene dos hijos de 2 y 3 años. El número de teléfono de Blessed Thrift Shop es el 787-531-0416.