Empresarismo social

Se habla de empresarios y pensamos en la empresa privada. En Puerto Rico tenemos empresarios sociales, cuyo fin es el bien común y no el lucro personal. Ellos han tenido impacto local e internacional. Vamos a tomar datos de un escrito de la profesora Maribel Aponte García sobre este tema.

Comienzo por mi amigo y educar Justo Méndez Arámburu fundador de Nuestra Escuela, un proyecto educativo alternativo y personalizado con sede en Caguas y Loíza. 

El proyecto Nuestra Escuela fue presentado en el 2016 en Finlandia -país de alto nivel educativo- durante un Congreso de Educadores de 30 países y tiene una escuela en Kenia, África.

Luego de una profunda depresión, posterior a la muerte accidental de su hija a los 15 años, Justo Méndez recibió la propuesta en un sueño con su hija, quien pidió que fundara Nuestra Escuela, un modelo social y educativo orgullo de nuestro País.

El éxito de esta empresa educativa se refleja en la retención del 98% de sus alumnos, todos desertores escolares y recientemente obtuvieron seis de las primeras 13 notas del “College Board” en todo Puerto Rico. Han creado Nuestra Escuelita para educar a los hijos de los egresados, también educan a padres y abuelos de sus estudiantes. Reconocido mundialmente por su propuesta educativa, aquí los políticos contratan con sueldos escandalosos, a personas que no conocen nuestra historia y ni nuestra cultura.

Podemos mencionar otros grandes empresarios sociales como:  

Alexis Massol con Casa Pueblo

Sor Isolina Isolina Ferré en la comunidad de la Playa, en Ponce. 

José A. Vargas Vidot, salubrista de los desposeídos.

Stanley Hoyd Miller, padre de la avicultura. 

Juan B. Aponte, fundador de la ACAA, Banco de Vivienda y Seguro de Salud Universal. 

José (Pucho) Rivera con más de 30 premisos internacionales en la Banda Municipal de Aibonito. 

Gloria a las manos de ellos que hoy trabajan, porque de ellos saldrá la nueva patria que queremos, que va a ser liberada.

Hasta la próxima. Puede escribirme a: rrodrig711@aol.com