Enfermedades contagiosas en aumento

 

Luego del paso del huracán María, el Departamento de Salud ha indicado que no han surgido epidemias a consecuencia del mismo.

Sin embargo, hemos visto un aumento en el contagio de ciertas condiciones. Esto puede deberse a que hay muchas personas que se han visto en la obligación de refugiarse en casa de otras personas y/o debido a que se encuentran viviendo en condiciones insalubres.

En la farmacia hemos estado atendiendo una cantidad mayor de pacientes con problemas de conjuntivitis y sarna. Veamos cómo podemos atender estas condiciones y evitar su contagio.

 

Conjuntivitis:

Existen distintos tipos de conjuntivitis, pero solo dos son contagiosas. La conjuntivitis viral y bacterial pueden propagarse entre las personas que viven en el mismo lugar, al igual que a las personas que tengan contacto con el infectado.

Se caracteriza por enrojecimiento del ojo, picor, inflamación, presencia de secreciones y sensibilidad a la luz. Para minimizar el contagio hay que evitar tocarse los ojos y si lo haces, debes lavarte las manos después. No debes compartir gafas, espejuelos, maquillajes ni otros utensilios que sean de la persona infectada.

En muchas ocasiones las personas no buscan tratamiento para atender su infección, pero en el caso de la conjuntivitis bacterial, se pueden usar antibióticos en gotas para acelerar la mejoría. Estas gotas deben ser recetadas por tu médico luego de evaluarte.

 

Sarna:

La sarna es causada por un parásito pequeño que infecta la piel llamado ácaro. Se transmite con facilidad entre personas que están en contacto constante. Recientemente hemos tenido casos de familias enteras que han necesitado tratamiento para eliminar la condición.

Los síntomas incluyen picor en la piel que se intensifica en la noche, úlceras y erupciones en la piel. Para minimizar el contagio, se recomienda lavar toda tela que haya estado en contacto con el paciente. Luego de lavar las pertenencias, se deben secar preferiblemente en una secadora ya que las altas temperaturas matan el ácaro.

En caso de que no tengas acceso a una secadora, también puedes secar al sol. Si aún no tienes servicio de agua potable en tu hogar, debes retirar toda la ropa, toallas y ropa de cama que haya usado la persona ya que luego de 72 horas lejos del cuerpo, el ácaro muere.

Para tratar esta condición se utiliza la crema permetrin, pero es necesario visitar al médico para conseguir una receta de la misma. Normalmente, el médico te indicará que debes aplicar la crema desde el cuello hasta los pies y dejarla durante toda la noche. En la mañana, debes removerla con agua y jabón.

El tratamiento puede repetirse en 7 o 14 días si el doctor lo considera necesario. Dentro de lo que sea posible, prestemos atención especial a  las medidas de higiene básicas para mantener estas y otras condiciones bajo control.

Si tiene alguna duda, escribeme a estureceta@gmail.com. Hasta la próxima.