Errores Médicos: Una realidad prevenible

Estudios recientes, en los Estados Unidos, estiman que las fatalidades causadas por errores médicos fluctúan entre 98,000 y 400,000 anualmente (1). Los estimados son aún mayores en el caso de lesiones y condiciones de salud serías causadas por ese tipo de errores.

Ante esa realidad es importante conocer y poder identificar algunos de los errores que se cometen con más frecuencia cuando solicitamos y obtenemos servicios médicos, ya sea en el entorno hospitalario o en la oficina de un médico particular.

Existen cinco tipos de errores médicos comunes:

  • Errores de tratamiento
  • Errores de omisión
  • Errores de comunicación
  • Errores de contexto
  • Errores de diagnóstico

Los errores de tratamiento, los más fáciles de identificar, ocurren cuando un tratamiento equivocado causa daños a un paciente o cuando un tratamiento indicado es provisto de forma inapropiada. Por ejemplo, este tipo de error se manifiesta cuando un paciente necesita que le remuevan el apéndice, pero el cirujano le remueve la vesícula. También ocurre cuando un paciente se le remueve el órgano correcto, pero en la cirugía se deja una gasa en su estómago, la cual eventualmente produce una infección severa.

Por otro lado, los errores de omisión ocurren cuando una acción o tratamiento médico es necesario, pero no es provisto. Un ejemplo de este tipo de error es el caso de un paciente que necesita que se le otorguen antibióticos inmediatamente, pero el médico no los ordena y el paciente muere prematuramente. También se manifiesta cuando un paciente requiere una entubación de emergencia, pero la misma no se realiza causando daño cerebral severo.

Otro tipo de error de omisión menos evidente ocurre cuando el médico o profesional de la salud deja de seguir guías de tratamiento o protocolos prestablecidos para proveer el cuidado médico necesario. Este tipo de error de omisión puede pasar desapercibido debido al desconocimiento del paciente de la existencia de las guías o protocolos, a raíz de la complejidad de los mismos, o porque las consecuencias de la omisión tardan en manifestarse.

El tercer tipo de error ─a saber, los errores de comunicación─ ocurre entre dos o más proveedores de servicios médicos o entre el/los proveedor(es) y el paciente. Un ejemplo con consecuencias fatales de un error de comunicación entre un médico y un paciente es cuando un paciente con una determinada condición cardiaca no es advertido por su cardiólogo que no debe ejercitarse por periodos prolongados y, dos semanas después, el paciente muere de un ataque al corazón mientras trotaba por la playa.

El cuarto tipo de error ─los errores de contexto─ ocurre cuando el médico pasa por alto condiciones particulares del paciente que pueden afectar su habilidad para seguir el tratamiento recomendado.  Por ejemplo, este tipo de error puede ocurrir cuando un paciente mayor de edad con problemas de memoria es dado de alta sin que el médico explore alternativas para que no se olvide el tratamiento recomendado.

Por último, los errores de diagnóstico ocurren cuando el médico identifica una condición diferente a la que aqueja al paciente, lo cual puede provocar una demora en el tratamiento médico indicado o un tratamiento innecesario o perjudicial.  Un ejemplo de este tipo de error se suscita cuando un paciente es diagnosticado con un espasmo de espalda baja, pero su problema real es un disco herniado que comprime el cordón espinal y requiere una intervención quirúrgica de emergencia.

Como consumidores de servicios de salud, nos compete a cada uno de nosotros informarnos y ser proactivos en la toma de decisiones médicas.  En situaciones extremas, esto podría ser la diferencia entre la vida y la muerte. Infórmese y conozca sus derechos. Si usted no lo hace, nadie lo hará por usted.

Para más información o para una consulta legal, puede comunicarse con el Lcdo. Paúl A. Rodríguez Vélez al 787-299-5118. También puede visitar su página de internet www.prvlaw.com o escribirle un correo electrónico a info@prvlaw.com. El Lcdo. Rodríguez Vélez cuenta con una maestría en Derecho de la Universidad de Harvard y años de experiencia como litigante en el foro estatal y federal.

  1. Véase John T. James, A New, Evidence-based Estimate of Patient Harms Associated with Hospital Care; J Patient Saf. 2013; 9:122-128.