Esta gota me está matando

Muchas veces escuchamos a personas quejándose del dolor de gota y no sabemos lo que es en realidad. En otras ocasiones, escuchamos a las personas quejarse de ciertas molestias y no las relacionamos con esta condición. ¿Qué es la gota? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿A quiénes afecta y cómo podemos manejarla?

La gota es un tipo de artritis causada por la acumulación de ácido úrico. Este ácido es producido por el cuerpo al llevar a cabo ciertos procesos y también se obtiene al consumir algunos alimentos. Generalmente se presenta en una articulación a la vez, siendo el dedo gordo del pie el más afectado, aunque los tobillos y rodillas también suelen presentar problemas. Entre los síntomas comunes se encuentran la inflamación, enrojecimiento y dolor intenso en la articulación afectada.

La gota puede ser una condición hereditaria o puede presentarse como una complicación debido a otras condiciones de salud como obesidad, diabetes, hipertensión y fallo cardiaco entre otras.

También puede presentarse con el uso de ciertos medicamentos como diuréticos, ciclosporina o luego del tratamiento de quimioterapia. Como mencioné antes, hay alimentos que pueden causar un ataque de gota. Algunos ejemplos son las carnes rojas, mariscos, sardinas, mollejas, hígado, lentejas, espinacas, bebidas alcohólicas y/o altas en azúcar.

La gota tiene distintas etapas. La asintomática es la etapa en donde el ácido úrico está alto, pero no se presentan síntomas. El ataque de gota es el que ocurre luego de comer o beber algo que causa un aumento repentino del ácido úrico. Esta etapa suele durar de 7 a 10 días, siendo los primeros dos días los de dolor intenso.

Según la Fundación de Artritis, el 60% de las personas tendrá un segundo ataque de gota en un periodo de un año. Finalmente, si el paciente no logra controlar sus niveles de ácido úrico y el mismo se mantiene elevado durante largos periodos de tiempo, su condición puede convertirse en un problema crónico. Es en este momento en el que no conseguirá alivio como lo hacía anteriormente y la articulación puede dañarse hasta el grado de perder movilidad.

Hay medicamentos que se pueden utilizar para controlar la condición. El tratamiento busca acortar los días de inflamación y dolor, prevenir futuros ataques y daños a la articulación afectada. Entre los medicamentos que se pueden utilizar para manejar el dolor e hinchazón están los antiinflamatorios.

Algunos ejemplos son el ibuprofen, el cataflam y etodolac. Junto a estos medicamentos se puede utilizar ciertas técnicas para conseguir alivio como aplicar hielo, elevar la articulación afectada y tomar suficiente agua. Por otro lado, para controlar los niveles de ácido úrico, el médico podría recetarle colchicina, allopurinol y probenecid. Además del tratamiento, lo ideal es que la persona trate de bajar de peso y no consuma los alimentos y bebidas antes mencionados para evitar complicaciones.

Siga las recomendaciones y la terapia indicada por su médico para que pueda mantener esta condición bajo control. Si tienes alguna duda o pregunta, escríbeme a estureceta@gmail.com