Estudiante con autismo celebra el oro de las Olimpiadas Especiales

Por Redacción Es Noticia

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Un orgulloso Carlos Alberto Rivera Sedán, estudiante con autismo de la escuela alternativa de los Centros Sor Isolina Ferré, en Ponce, regresó de las Olimpiadas Especiales -celebradas en Panamá- con la presea dorada colgada en su cuello.

Carlos Alberto, con solo 18 años, es miembro del equipo de bolos que representó a Puerto Rico en el evento. Comenzó su afición por el “bowling” con el grupo Cazadores de Sueños de la Bolera Caribe, en Ponce, donde llegó porque sus padres buscaban lugares propicios para que desarrollara sus destrezas sociales. 

Carlos Alberto será candidato a graduación de cuarto año en octubre de 2017, informaron los Centro Sor Isolina Ferré (CSIF). Para entonces, habrá logrado su meta de terminar la escuela superior para continuar su camino hacia una vida independiente y plena. 

“Una buena parte de ese camino ha sido recorrido en los CSIF”, afirmó Yessica Sedán, madre de Carlos Alberto y quien conoce los Centros porque allí estudió mientras dejaba a sus hijos en uno de los preescolares de los CSIF. 

De hecho, fueron las maestras del preescolar quienes llamaron su atención sobre cosas que observaban en el pequeño Carlos Alberto y que terminaron en un diagnóstico de autismo. Y fue en el programa de Educación Especial de los CSIF donde Carlos tomó sus primeras terapias del habla.

Una vez el joven completó el noveno grado y mostró interés en las artes culinarias, sus padres Carlos y Yessica, se dieron a la tarea de buscar una escuela vocacional que lo aceptara.

En el 2015, llegó al Centro Académico Psicosocial Alternativo (CAPA), como se le conoce al programa de educación alternativa que permite a jóvenes estudiar la escuela superior. De inmediato, se integró al grupo con el apoyo de una maestra recurso provista por el Departamento de Educación, se informó en un comunicado de prensa.

“Aquí tiene todos los recursos que necesita. Los maestros entienden, lo llevan a su paso y le respetan su acomodo razonable pues en el aspecto académico necesita ayuda. Tiene buenas notas. En lo social, que es uno de los aspectos que más se le dificulta. Carlos conoce a todo el mundo, se siente cómodo”, explicó la mamá.

Carlos Alberto ha desarrollado destrezas en el área de artes culinarias tomando cursos disponibles en otros programas que se ofrecen en CSIF, en Ponce.

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