Fernando Colón se reinventó con su ‘cafecleta’

JUANA DÍAZ – Fernando Colón Núñez se graduó de ingeniero eléctrico y enfrentó la triste realidad de estar desempleado, con deudas y el ánimo en el suelo.

“Fue un tiempo difícil, pero me dediqué a buscar opciones y pensar cómo podía reinventarme. Yo sabía que debía buscar algo por mi cuenta; tenía que montar mi propio negocio”, dijo el joven juanadino.

Fotos: Tony Zayas tzayas@gmail.com

Mientras realizaba sus estudios en ingeniería, trabajó a tiempo parcial en varios ‘coffee shops’ y aprendió un poco sobre el mundo del café. “Siempre dije que me encantaría abrir una tienda de café, pero no contaba con el presupuesto para invertir en ese tipo de negocio”, indicó.

Fernando, de 33 años, buscaba opciones que le permitieran abrir su propia empresa, sin la necesidad de invertir tanto dinero. “Recordé un triciclo que mi mamá compró hace varios años y que nunca usó. Nunca entendí para qué ella compró un triciclo, pero hoy sí lo entiendo. La verdad es que los planes de Dios son siempre perfectos”, expresó el joven.

“Visualicé mi negocio de café en el triciclo. Le conté la idea a mi papá y entre ambos preparamos la cafecleta”, dijo el ingeniero eléctrico, quien mientras construía su negocio, se certificó como barista.

Fernando relató que la cafecleta estaba lista, pero le faltaba lo más importante: la cafetera. La primera exposición fue en una tienda por departamentos. “Ese día me llamaron para una actividad y fuí con la cafetera de casa, la verdad es que no me funcionaba mucho, pero a los clientes les gustó el concepto. Luego, un gran amigo me prestó el dinero para comprar la cafetera que necesitaba y poco a poco comencé a exponerme”, dijo.

Fernando aseguró que desde el primer día hubo mucha gente que lo apoyó. “Al principio fue bien fuerte, uno siempre tiene ciertos temores, pero tengo que aceptar que he sido bendecido por muchas personas. Mi novia, mi familia y buenos amigos que me han apoyado. Siempre que se presentaba una necesidad, la misma venía acompañada de una bendición”, dijo.

“En la vida las cosas no siempre salen como uno espera. Yo me sacrifiqué estudiando y fue duro. No conseguir trabajo en lo que me preparé, pero lo importante es no rendirse y buscar aquellas cosas que a uno le hacen feliz. La cafecleta ha sido una de esas cosas que ha traído mucha felicidad a mi vida y a la de las personas cercanas a mí”, aseguró Fernando y añadió que, aunque anhela conseguir trabajo como ingeniero eléctrico, nunca dejará su café.

La cafecleta ofrece café 100 por ciento puertorriqueño, chocolate, te y bizcochos. Fernando se mueve a diferentes pueblos para exponer su producto y es además contratado para participar en bodas, quinceañeros y eventos corporativos. “Exhorto a esas personas que están pasando por un momento difícil a que no se den por vencidas. Cada problema tiene solución, lo importante es no perder la fe”, indicó.

Fernando y su cafecleta son un ejemplo de reinvención en medio de la dificultad. Un joven que nos recuerda que la vida está llena de nuevas oportunidades. Apoya lo nuestro. Si conoces alguna historia para ser compartida en la sección de Gente como Tú, puedes escribir a: fcortesredaccionnoticia@gmail.com