Festival comunitario que nació para atajar la ola criminal

Por Sandra Caquías Cruz

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PONCE – El barrio La Cuarta, en la guardarraya de Ponce y Juana Díaz, nació con una comunidad de obreros, descendientes de esclavos, que se dedicaban al cultivo de la caña de azúcar, pero hace dos décadas estuvo sumida en una ola criminal que la comunidad decidió atajar empuñando sus orígenes y los atributos que le han dado gloria al vecindario.

Así nació -hace 20 años- el Festival Nacional Afrocaribeño, donde además de resaltar la aportación de la cultura negroide, utilizan el evento para reconocer la superación y los esfuerzos de los residentes de ese lugar.

Ángel Papote Alvarado, presidente del Comité Nuestra Cultura en la Cuarta, Ponce. Foto – Tony Zayas tzayasponce@gmail.com

“La comunidad La Cuarta nació de la (desaparecida) Central Fortuna”, señaló Humberto Rivera Nadal, secretario del Comité Pro Nuestra Cultura, organizadores del Festival.

“Allí había una comunidad de esclavos. Vivían en lo que se conoce como el sector Shangai, donde estaban unos cuarteles en los que vivía la gente que trabajaba en la Hacienda. Luego esos cuarteles fueron desapareciendo y la gente se fue moviendo a lo que es hoy el sector La Cuarta”, explicó.

El historiador y profesor de la Pontificia Universidad Católica, Arnaldo Gierbolini Rodríguez, quien se ha dedicado a documentar la historia de los esclavos en Puerto Rico, explicó que gran cantidad de esclavos fueron traídos para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar, muchos de ellos, en la costa sur del país por lo que terminaron en el valle costero desde el este de Ponce hasta Patillas, donde también había una estancia en la que cultivaban diversos productos. La montaña estaba casi despoblada, señaló.

“Esa concentración hace que se creen unas relaciones sociales, culturales, lingüísticas; esa amalgama se da ahí”, apuntó el también diácono.

“(Con los esclavos) hay una aportación étnica importante, tanto en la pureza del que era negro como en las mezclas. De ellos heredamos carácter, personalidad, el modo de ver el mundo. Ellos tenían que cultivar un modo de vida para subsistir, y eso se hereda; la actitud, la presencia física”, describió Gierbolini Rodríguez.

El catedrático describió el Festival Nacional Afrocaribeño, el cual este año se celebra del viernes 29 de junio al domingo 1 de julio, como “una tradición fuerte de la herencia de esos esclavos y consecuencia de esa esclavitud”.

Humberto Rivera Nadal y Ángel ‘Papote Alvarado, dos de los organizadores del evento. Foto: Tony Zayas – tzayasponce@gmail.com

El Festival no se ciñe a un evento musical de tres días. El comité realiza -durante el año- una serie de actividades como parte de los esfuerzos para dar a conocer la aportación de la cultura afrocaribeña. Entre esas actividades hay charlas en las escuelas donde conversan sobre la bomba y la plena, así como otros elementos y costumbres afrocaribeñas.

“Tenemos tres pilares: deportes, la música y lo educativo”, resaltó Rivera Nadal, quien expresó con orgullo que trabajó en la industria de la caña. “Yo la sembré, la quemé y la piqué”, recordó.

El Festival de este año se lo dedican a las enfermeras de la comunidad, las que estiman en unas 60. El evento también se lo han dedicado a las maestras que se criaron en ese vecindario y lograron superar vicisitudes y convertirse en la primera generación de su familia que recibe un grado universitario.

Ángel ‘Papote’ Alvarado Aguilera, presidente del Comité Pro Nuestra Cultura, explicó que el comité también organiza eventos deportivos y que, La Cuarta y los diversos sectores aledaños han dado importantes figuras del deporte, entre ellas, Ángel ‘Cuqui’ Mangual, quien obtuvo tres sortijas en una serie mundial. El parque de la comunidad, donde se celebra el Festival, lleva su nombre.

 

¿Por qué decidieron llamarlo afrocaribeño?

“Queríamos hacer algo distinto; en aquel momento se debatió que no queríamos que fuera otro festival de bomba y plena. Nosotros queríamos enmarcarlos a la raíz de todo lo que venía de Africa para acá”, respondió Alvarado Aguilera.

Explicó que “a estas alturas, todo lo que tiene que ver con el negro no está documentado o hay poca información. A través de la historia no se le ha dado el valor que merece, el respeto, el lugar. Nosotros decidimos darle importancia a lo que era la música las costumbres afrocaribeñas”.

 

¿Cómo será el futuro del festival?

“El Festival es sumamente difícil, es cuesta arriba hacerlo en una comunidad. No es lo mismo en una plaza pública, es sumamente cuesta arriba. El Festival ha llegado a un punto que, si tuviéramos el apoyo verdadero de las entidades municipales y un verdadero apoyo del Gobierno, el próximo año lo pudiéramos hacer internacional, porque el trabajo comunitario se ha hecho”, señaló.

“Hemos estado batallando con la crisis, hemos perseverado y como grupo hemos hecho un trabajo de calidad”, señaló Alvarado Aguilera. “Puede servir para turismo, traer gente de otras islas del Caribe, grupos musicales de Cuba, Santo Domingo, Las ideas están, pero hace falta el compromiso del Gobierno para llevarlo al próximo nivel. A nosotros nos gusta trabajar con retos y ya lo hemos hecho”, dijo.

Mientras, Rivera Nadal destacó el orgullo de la comunidad con la celebración de ese Festival. “Aquí nos visitan personas de todos los pueblos y eso nos enorgullece”, dijo.