Germina la industria del cannabis medicinal

Por Angelique Fragoso Quiñones

redaccion@esnoticiapr.com

 

Unos 84 residentes en la región sur del país solicitaron al Departamento de Salud (DS) la licencia que autoriza a los pacientes a consumir el cannabis como medio para aliviar los síntomas de su condición de salud.

La cantidad de pacientes registrados, hasta el pasado 15 de noviembre, alcanzaba las 601 personas. Todas ellas podrán utilizar el cannabis como suplemento medicinal bajo la recomendación de uno de los 146 médicos que hasta ese momento se habían certificado para este propósito; 35 de ellos ofrecen sus servicios en la región sur.

A partir de diciembre, los pacientes autorizados podrán adquirir el cannabis que se produce en cinco áreas de cultivo licenciados en Puerto Rico para esos fines y que están ubicadas en: Humacao, Trujillo Alto, Bayamón, Toa Baja y Caguas.

Precisamente, el pasado miércoles, el DS inspeccionó y certificó una sexta área de cultivo ubicada en Ponce, anunció Camille Rivera, portavoz de la Oficina de Sustancias Controladas y Cannabis de esta agencia.  Otras 40 áreas de cultivo están en espera de la aprobación.

Por otra parte, la licenciada Mayra Maldonado, directora de la Oficina Legal del DS, notificó que “para el 25 de noviembre, estaremos cerrando las solicitudes de cultivo porque entendemos que ya hemos alcanzado la capacidad necesaria para poder suplirle la demanda a los pacientes”.

Rigurosa reglamentación

El uso medicinal del cannabis no es sencillo. Requiere un riguroso proceso de licenciamiento, registro y certificaciones.

El Reglamento 8766 del DS, detalló Maldonado, “va a estar regulando las licencias de cultivo, manufactura, laboratorios de control de calidad, dispensarios, distribución y transportación; también reglamenta las licencias ocupacionales que son las que todo empleado que trabaje en esta industria tiene que tener y, a su vez, lleva el registro de médicos, registro de pacientes y registro de acompañantes autorizados”.

En primer lugar, todo médico que quiera recomendar el cannabis tiene que llenar una solicitud bajo juramento, pagar un arancel, tomar un adiestramiento de un mínimo de seis horas presenciales y tener su licencia de narcóticos estatales y federales. El DS evalúa estos documentos y le expide una licencia que estará vigente por tres años.

El paciente también tiene que cumplir una serie de requisitos para registrarse. Éste necesita que un médico autorizado “certifique que tiene una condición médica debilitante de las incluidas en el reglamento, paga un arancel, somete declaración jurada con copia de esa recomendación y entonces se le emitiría una tarjeta”, mencionó. Si el paciente no puede asistir físicamente al dispensario a buscar el cannabis tiene la opción de enviar a un acompañante autorizado por el DS para recoger el producto.

Mientras, los individuos que trabajen en un establecimiento de cannabis medicinal “tienen que tomar un curso de seis horas presenciales y aprobar un examen con por lo menos un 70 o más”, señaló Maldonado.

Al registro de médicos, pacientes y empleados o gerentes de algún establecimiento, se le suma las licencias que necesitan las áreas de cultivo, manufactura, laboratorios de control de calidad, dispensarios, distribución y transportación.

“Todos los establecimientos de cannabis medicinal tienen que tener un área de carga, almacenaje, cultivo, manufactura y un área administrativa”, informó la funcionaria.

El cultivo puede ser hidropónico, en Green House o cerrado y al exterior. “Si decides que sea en el exterior tienes que ponerle, a ese lugar, dos vayas (alambre eslabonado) de 12 pies de alto con tres pies entre ambas y una serpentina arriba, como una cárcel, y revestirlo de una lona oscura que no permita ver desde afuera qué es lo que se está haciendo adentro”, destacó.

Maldonado aclaró que las áreas de cultivo deben tener como mínimo 10,000 pies cuadrados y podrían superar los 50,000 pies cuadrados.

El costo de la solicitud de cultivo fluctúa entre $10 mil y $25 mil, dependiendo de la extensión del terreno. Eso sin contar los miles de dólares en aranceles para solicitar licencias para el dispensario, la distribución, la manufactura, el laboratorio y el transporte.

En cuanto al dispensario, explicó que debe estar bajo un sistema de seguridad electrónico y con guardias 24 horas, 7 días. Además, todo lo que se produce, cultiva, manufactura y distribuye en Puerto Rico es para consumo local; no puede exportase.

Hablan los pacientes

La implementación de este reglamento no es acogida del todo por la Alianza de Pacientes Pro Cannabis.

“Este nuevo Reglamento viene con monopolio, con discrímenes y lo más importante para nosotros viene sin auto cultivo”, denunció Madeline Rivera, presidenta de la Alianza. “Esta pequeña empresa que quiera hacer un dispensario no puede porque el dinero para solicitar es mucho y si no cualificas, pierdes el dinero de la pre cualificación”, criticó la también paciente.

Al respecto, Nicolás Andreu, también aliado de la organización, comparó la situación con otros estados de la nación americana. “En California se permite el auto cultivo, o sea que cualquier persona puede tener hasta seis plantas en su casa y cultivar su propio cannabis, mientras que en Puerto Rico está prohibido. Los costos de las licencias que se han establecido en Puerto Rico tienden a limitarlo a personas que tienen mucho dinero para invertir”, cercioró.

El también abogado retirado y estudioso del tema añadió que “se dice que para invertir en la producción de cannabis se necesita para empezar al menos medio millón de dólares, en efectivo, porque ningún banco ni cooperativa te lo va a prestar, eso limita la competencia”, advirtió.

Costoso para los pacientes

Rivera, paciente de esclerosis múltiple, aseguró que la industria del cannabis no solo desfavorece a los que interesan establecer un pequeño negocio de este tipo, sino que no viene a resolverles nada a los pacientes porque entiende que “la marihuana en los dispensarios viene más cara que la que se compra actualmente en el mercado negro”.

“La razón más importante de por qué no he sacado todavía la licencia es porque no he tenido $115 para invertir en esa tarjeta, $75 la doctora, un giro de $25 más lo que me cobre un abogado por un afidávit. Creo que por eso están regalando licencias porque, a lo mejor, no se están registrando en masa como ellos (Salud) esperaban que sucediera”, opinó Rivera.

Mientras, Andreu puntualizó que en el estado de California las personas que quieran convertirse en pacientes autorizados para consumir cannabis solo tienen que acudir al médico y, si cumplen los requisitos, en la misma oficina se les hace la identificación con la foto.

En cambio, “en Puerto Rico tienes que acudir primero donde uno de los médicos autorizados para recomendar cannabis. Entonces el médico que hace la recomendación no va a aceptar plan médico y va a cobrar sus honorarios en cash, que pueden fluctuar entre los $75 y $100”, impugnó.

Añadió que “no basta con la recomendación, tienes que sacar un cheque certificado de $25 a nombre del Secretario de Hacienda y acudir a la Oficina de Cannabis del DS para solicitar que ellos te expidan la tarjeta de identificación”.

“Vivimos en un país muy conservador y por eso es que no hemos avanzado en este tema. El país se está abriendo, pero no como necesita la industria”, replicó Rivera.

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