Importante ayudar al adulto mayor con sus medicamentos

Una gran parte de los pacientes que atendemos en la farmacia regularmente son envejecientes. Al verificar el historial de estos, vemos que la mayoría toma más de cinco medicamentos.

La razón es que los envejecientes tienden a padecer de varias condiciones crónicas como alta presión, diabetes, colesterol alto y glaucoma entre otras. Si a esto le sumamos que para mantener bajo control algunas de estas condiciones tienen que tomar más de un medicamento, nos damos cuenta de que la lista puede ser bastante larga. Debido a esto, puede llegar el momento en que se sientan confundidos y abrumados ante la forma en que van a llevar su tratamiento en casa.

Quiero mencionar un ejemplo que tuvimos en la farmacia recientemente. El paciente había llamado porque le faltaba un medicamento. Ante la duda que surgió, le pedimos que fuera a la farmacia con todos sus medicamentos ya que al parecer se le estaban acabando unos antes que otros.

Una mañana, llega el paciente con su bultito lleno de frascos. Una de las técnicas empieza a verificar y se da cuenta de que tiene frascos viejos y nuevos con medicamentos repetidos. Tenía uno que ya no usaba y había otro que le faltaba. Cuando se le comenzó a preguntar la razón por la cual tenía medicamentos repetidos, no podía dar una razón clara. Él insistía en que los estaba tomando bien.

Al evaluar la situación, hicimos varias cosas para ayudarlo a entender la forma en que estaría tomando cada medicamento.

Recomendaciones:

  1. Para empezar, si tenía varios frascos con el mismo medicamento, se pusieron todos juntos en un frasco (se verificó fecha de expiración antes de hacerlo).
  2. Se le escribió para qué era cada uno con palabras sencillas como “azúcar”, “corazón”, “estómago”, etcétera.
  3. En la tapa de cada frasco se le escribió AM, PM o AM/PM para los que tomaba dos veces al día.
  4. Se agruparon los medicamentos que debía tomar en la mañana en una bolsa resellable (zip-lock) a la que se le dibujó un sol. A la bolsa que contenía los medicamentos que debía tomar en la tarde o noche se le dibujó una luna. A los que debía tomar en la mañana y en la noche se le dibujó el sol y la luna.
  5. Al final le pedí al paciente que siempre que fuera a buscar repeticiones, llevara su bultito con los medicamentos para verificar lo que le hacía falta y no seguir repitiendo los que aún le quedaban.

Debemos evaluar el conocimiento de cada paciente ya que hay unos que captan más rápido la forma en que van a llevar su terapia con medicamentos y no tienen problemas con la misma.

De igual manera, hay personas que no saben leer o tienen problemas de visión y para ellos es un reto el poder identificar cada medicamento. Esto lleva a que se tomen unos medicamentos sí y otros no.

Luego van a la farmacia, se llevan todas las repeticiones y van acumulando los frascos del mes anterior con los que acaban de llevar como pasó con el ejemplo que di. Esto aumenta la probabilidad de que tomen un mismo medicamento más de una vez lo que puede poner en riesgo su salud y seguridad.

Por lo tanto, es necesario ayudarlos para que el proceso de tomar medicamentos sea lo más sencillo posible. Es aquí cuando tanto el equipo de farmacia y los cuidadores debemos ponernos creativos para encontrar la forma de simplificar el proceso para ellos.

Tienes alguna recomendación, duda o pregunta. Escríbeme a estureceta@gmail.com. Hasta la próxima.