La escoliosis idiopática: afecta 2% de la población

Escoliosis se define como una desviación lateral de la columna vertebral de más de 10 grados. Escoliosis como condición se conoce desde hace muchos años. Se han encontrado escritos de parte de Hipócrates (el padre de la Medicina actual), 300 años antes de Cristo, dedicados a la escoliosis.

La Humanidad a lo largo de su historia ha demostrado una fascinación a esta condición especialmente a averiguar a qué se debe y como se debe tratar. Podemos leer en los libros de la historia médica diversas teorías sobre cómo surge esta condición, mitos infundados y tratamientos aberrantes que en la mayoría de las veces no funcionaron.

Actualmente se sabe que afecta el 2 por ciento de la humanidad, es más común en la mujer. Por cada 10 niñas que sufren de escoliosis hay un solo niño con escoliosis. Se pueden clasificar a base de la edad en que se manifiesta: si se manifiesta en los primeros 3 años de edad se conoce como infantil. Este grupo tienen la peculiaridad que es más común en varones y el 80 por ciento resuelven sin tratamiento. Si se manifiesta entre los tres años de edad a los 10 años de edad se conoce como juvenil, este grupo de pacientes usualmente están asociados a patologías asociadas como siringomielia o patologías del disco. En este grupo de pacientes se recomienda que siempre se haga una resonancia magnética para descartar que no haya alguna patología asociada. Si surge después de los 10 años, se conoce como adolescente. Este es el grupo más común en la práctica médica.

Por muchos años, se había pensado que la escoliosis idiopática surge por problemas de posturas o por fuerzas indebidas.  Se sabe que se debe a factores genéticos el origen de la condición y por lo tanto la terapia física o quiropráctica no tiene cabida en el manejo de la escoliosis. La escoliosis es de preocupación durante los años de crecimiento. Una vez se finalice el crecimiento, el deterioro de la condición se detiene. En otras palabras, al finalizar el crecimiento no se sigue virando uno más. La mujer crece hasta 2 años después de su primera menstruación.