La situación económica y el consumidor puertorriqueño

Eva Judith López Sullivan Ph.D

Deseo plantear un tema que escucho en muchos de los lugares que frecuento, incluyendo el salón de clases. A muchos puertorriqueños les preocupa la situación económica del país y así lo demuestran los (pocos) estudios, que se realizan en Puerto Rico sobre el consumidor boricua. Este año se registra el gasto mensual de compra de alimentos más bajo en los últimos 10 años.

Según el estudio la Radiografía de Consumidor Puertorriqueño “el consumidor ha creado conciencia y ajustes en sus compras”. Planifica más y utiliza diferentes estrategias para economizar como los cupones, descuentos, no compra ciertos productos, compara los shoppers, usa los programas de recompensa y compra productos de marcas privadas. Es más común ver personas con lista de compras que ahora son más pequeñas. Llevan el almuerzo de la casa al trabajo y si visita un negocio de comida prefiere pedir el especial del día y limita la sopa o la ensalada. Además, si va al cine lleva los dulces para “no pagarlos caros” y cuida más la salud para evitar visitas y gastos médicos.

Por otro lado, leemos en los periódicos o en las redes sociales sobre negocios que anuncian su cierre, incluyendo megatiendas. Y todos aluden como motivo principal la crisis económica. Los fast food han desarrollado toda una ofensiva para atraer al consumidor con sus “value menus” y los combos. Para el tiempo de venta de día de madres los dueños de negocios coincidieron en que “los clientes compran menos artículos y van tras las ofertas”.  Por otra parte, los titulares de noticias de periódicos indican que las ventas de autos están en picada y que los centros comerciales cuentan con menos inquilinos.

A pesar de lo antes expuesto, vemos los “malles llenos”.  Además, son muchos los puertorriqueños que visitan con frecuencia las salas de cine y el Choliseo.  Debemos analizar esto con cuidado. De acuerdo a economistas, una explicación a esta aparente contradicción es la fuerte economía subterránea que existe en la Isla. La tendencia cuando se habla de esto es pensar en el narcotráfico.

La economía subterránea se refiere a aquellas actividades donde se generan ingresos que no se reportan al erario, pero no necesariamente son de naturaleza ilegal. A través de las investigaciones que he realizado he podido constatar que muchos puertorriqueños cuentan con más de un ingreso: venden bizcochos, sofrito, zapatos, carteras, prendas, “hacen uñas”, “pelo”, limpian casas, patios, dan tutorías, etc. Y esos ingresos no los reportan al gobierno.

Por otro lado, las compras en los “malles” no son de la magnitud ni del mismo tipo que antes.  Considero que hay otra razón. Hay miles de consumidores en negación. Por un lado opinan que “la situación está mala” pero van de shopping con frecuencia y no hacen ajustes en su presupuesto. Prefieren no pensar en el futuro, consideran hacer los ajustes después, justifican su conducta ya que merecen gastar como lo hacen porque trabajan mucho….etc.

Me pregunto: ¿Hasta cuándo ese ritmo de gastos? Y te pregunto: ¿Qué medidas tomas tú para lidiar con la situación económica? Deseo que me escribas a empresasymercados@gmail.com y me des tu opinión. ¡Hasta la próxima!

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