Las empresas filantrópicas en Puerto Rico: ¿existen?

Para el año 1995 el periódico The New York Times presentó los títulos de los libros preferidos por los norteamericanos. Esta lista llamó la atención ya que la mayoría de los libros no tenían que ver con política, ni empresas ni economía.

Los temas principales giraban en torno a la vida después de la muerte, la religiosidad, espiritualidad y ángeles. Tal parece que esto era producto de las influencias de la nueva era. Sin embargo, no ha sido así. Esta tendencia ha crecido.

Los demógrafos hablan de una población norteamericana más adulta que le ha dado un significado distinto a la vida. El académico de mercadeo Philip Kotler ha señalado que los norteamericanos están en un viaje espiritual. Esta sensibilidad se refleja  en sus gustos y preferencias. Esta espiritualidad ha crecido después de la tragedia del 9-11.

Un efecto que ha tenido esa tendencia en las empresas ha sido que los consumidores espirituales apoyan más a las organizaciones que practican el mercadeo filantrópico. Se refiere a que las compañías se comprometen con una causa social y la ayudan permanentemente con recursos humanos y económicos.

De acuerdo a una encuesta realizada por la empresa Roper Starch Worldwide los norteamericanos prefieren a las empresas que ayudan a una causa social. Estos datos son importantes para las compañías.

Bill Gates cofundador de Microsoft Y Warren Buffet inversionista se han comprometido a donar la mitad de las  fortunas de sus vidas. La empresa Tom Shoes ayuda donando zapatos casuales en países pobres y la marca Pantene recauda cabellos para preparar pelucas para las mujeres que reciben quimioterapia. Amancio Ortega, dueño de las tiendas Zara donó en el 2012 unos 20 millones de euros al grupo Caritas, organización católica  quien se distingue por su ayuda a los más necesitados. Bernie Marcus fundador de Home Depot contribuyó con $250 millones al acuario de Georgia. Y hay otros muchos ejemplos de este marketing de causas sociales.

Sin embargo, esa dinámica no se da en nuestra Isla. ¿Será que no somos espirituales y no nos interesa la filantropía empresarial?

Para el huracán María hubo muchas empresas que contribuyeron en ese momento a mejorar la situación de los puertorriqueños. Marcas como Medalla con el programa “Restart” apoyó  a dueños de pequeñas empresas con generadores eléctricos para facilitar la operación de sus negocios y crear un espacio para los músicos puertorriqueños.

Sin embargo, en nuestro país no contamos con este tipo de esfuerzos filantrópicos continuos que implican compromisos con recursos humanos y financieros. Realmente los consumidores boricuas no le exigimos a las empresas más compromiso económico y social. Debo resaltar el esfuerzo de Jet Blue para reunir familias distanciadas por la emigración boricua, su ayuda luego de la masacre en la discoteca Pulse en Orlando y después del paso del huracán María.

Considero que empresas como El Nuevo Día, Plaza las Américas, Plaza del Caribe y Banco Popular, entre otras, deberían aportar más a causas benéficas. Ahora con la situación económica que atraviesa la Isla… será más difícil. Son empresas exitosas que han tenido y tienen contacto con una gran cantidad de puertorriqueños.

Un concierto de Navidad no puede ser la única manera de agradecer a los boricuas su apoyo. ¡Dan poco cuando reciben tanto! ¿Qué opinas estimado lector? ¿Cómo podemos exigir a las empresas que sean más filantrópicas? Todos debemos preguntarnos eso. ¡Hasta la próxima! Pueden escribir a empresasymercados@gmail.com