Lenta la recuperación de los negocios del sur

Por Alejandra M. Jover Tovar

redaccion@esnoticiapr.com

Las ayudas existen, pero los dueños de negocios no las están buscando con la premura que deberían.

Desde que el huracán María entró por el municipio de Yabucoa el 20 de septiembre de 2017, la Administración de Pequeños Negocios (SBA, por sus siglas en inglés) ha entregado préstamos por casi dos billones de dólares para responder por los daños ocasionados por el fenómeno a negocios alrededor de la Isla. De ese dinero, casi $257 millones fueron distribuidos en los 12 pueblos por los que circula este rotativo, y de esa cantidad más de $20 millones fueron destinados a negocios.

Eso es menos del 10 por ciento de las ayudas federales que se han otorgado. “Los negocios no están yendo” a solicitar las ayudas, lamentó José Irizarry, especialista de asuntos públicos de SBA, a quien Es Noticia consultó sobre cuánto dinero habían recibido los 12 municipios por los que circula este periódico regional. “He ido a orientar a las cámaras de comercio, a negocios grandes… pero si la gente no llega, ¿qué más podemos hacer?”, se cuestionó.

“En el área sur hubo mucho daño económico”, apuntó Irizarry. “Muchos negocios no tuvieron daños físicos y pensaron que no necesitaban ayuda, y cuando pasa el huracán estaban trabajando con los fondos de caja. Ahora es que se están dando cuenta de que se quedaron sin capital de trabajo”, explicó

 

¿Cómo están los municipios?

Es Noticia circula por doce municipios del área sur de la Isla. Varias agencias fueron consultadas y, entre ellas, respondió la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico.

Eliezer Meléndez, presidente de la entidad y cofundador y socio de TriNexus y de D Smart Group, hizo un análisis partiendo de los datos del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH). En el mismo compararon el segundo cuarto del 2017 con el primer cuarto del 2018, y los datos no son alentadores.

En el periodo analizado, las industrias que más sufrieron pérdidas comerciales y pérdidas de empleos fueron los comercios al detal, los servicios de salud y asistencia social y las industrias de alojamiento y servicio de alimentos. Sin embargo, hubo industrias que ganaron empleos, y están directamente atadas al huracán: servicios administrativos y de desperdicios sólidos, construcción y gerencia de compañía y empresas.

En cuanto a los municipios más afectados en el área sur, Guayama, Coamo y Adjuntas fueron los que tuvieron más pérdidas de negocios, mientras que Villalba y Peñuelas, por el contrario, lograron sumar negocios. Sobre los empleados, Guayama, Salinas y Adjuntas reflejaron las mayores pérdidas, mientras que Santa Isabel y Ponce reflejaron ganancias.

Meléndez concluyó que las alzas en ciertas categorías responden a que había que dar unos servicios urgentemente, por la cantidad de escombros que quedaron tras el paso de María y la necesidad de contratar personas para su recogido, además de las áreas de construcción y gestión de empresas. “Cuando ves el fenómeno de las contrataciones federales, no todas las empresas trajeron a todos sus empleados; si son temas como recogido de basura, coges el contrato, te traes a algunos de los tuyos y subcontratas”, explicó.

Sobre Ponce, uno de los grandes empujones fue la presencia del Puerto de las Américas y el hecho de que en el área sur fue donde primero volvió la luz. “Las empresas y agencias llegaron primero acá”, recordó.

Sobre los datos, “yo me sorprendí”, indicó Meléndez. “Se ve la tendencia de que definitivamente es un 20 por ciento en pérdida de empresas, una quinta parte… no se ha hecho un estudio y eso fue un fallo como cámaras”, aceptó. “Estamos enfocados más en cómo ayudar y no vimos el impacto estadístico”.

 

¿Qué opinan los alcaldes?

Es Noticia procuró la reacción de los alcaldes sobre el impacto económico de María en sus municipios. Contestaron María “Mayita” Meléndez Altieri, de Ponce; Ramón Hernández, de Juana Díaz; Luis J. Hernández, de Villalba y Enrique Questell, de Santa Isabel.

En cuanto a Ponce, Meléndez Altieri indicó en declaraciones escritas que “mi compromiso es servir y dentro de mi servicio se encuentra el desarrollar proyectos y tomar medidas para fomentar el movimiento económico en la ciudad, sea a través del consumo directo, de los servicios, del turismo o de alguna otra forma innovadora que se aclimate a los tiempos en que vivimos”.

Además del mantenimiento a estructuras y caminos municipales, Ponce ha tomado medidas para impulsar la economía, como lograr la llegada de cruceros al Puerto de las Américas, varios arreglos en el Centro Recreativo y Cultural La Guancha, el Parque del Niño, plazas públicas, escuelas, la organización de eventos culturales y deportivos y el apoyo a nuevos negocios.

En Villalba, Hernández apuesta a una micro-red de generación eléctrica, que le dará al municipio el impulso que necesita para resurgir. “Hemos visto un crecimiento acelerado de los pequeños y medianos negocios en los últimos meses. Por ejemplo, nuestra oficina de Permisos nos informa la creación de cerca de un poco más de 20 negocios nuevos, la construcción de dos facilidades médicas (CDT) y la construcción de una Cooperativa de Ahorro y Crédito (Parrocoop). Además, se construyen varios proyectos de apartamentos residenciales y comerciales”, indicó por escrito.

Además, un paquete de incentivos para nuevos negocios, en ocasiones cubriendo la totalidad de la nómina por el lapso de un año, ha propiciado la creación de nuevos empleos. También se ha impulsado la agricultura, poniendo de ejemplo el proyecto hidropónico que tiene la Finca Rosado con el cultivo de lechuga.

“Ha habido un despunte en las solicitudes para negocios nuevos, negocios ambulantes, food trucks, expansión de proyectos en área médica. En el área de comida y gastronomía, hay varios negocios nuevos, así como en el casco urbano. El despunte de negocios ha sido bien positivo. Entiendo que estamos en una posición mejor que antes del huracán”, resaltó el alcalde avancino.

En Juana Díaz, Hernández comentó que “poco a poco se ha ido levantando los negocios en nuestra zona. Hay unos que están un poco afectados por la situación de los desembolsos que tienen que ver con seguros. El proyecto nuestro de desarrollo económico es el paseo tablado, que se fue, pero Triple S Propiedad no ha hecho el correspondiente desembolso”, reclamó el alcalde sobre los escollos en proyectos municipales. En cuanto a negocios, “los servicios que tienen que ver con comida rápida, cafetería y panaderías prácticamente se han normalizado; son pocos los negocios que dejaron de operar. Prácticamente todos están trabajando”.

En Santa Isabel, Questell comentó que “antes de María, nuestro pueblo era uno de los de mayor desarrollo económico; particularmente en el área norte, donde planificamos el desarrollo de la agricultura y el turismo. Después de María la recuperación fue lenta y nos afectamos en la patente y el IVU (Impuesto de Ventas y Uso), pero nos habíamos preparado, y nos preparamos desde antes… son cosas de la naturaleza, y uno tiene que continuar”.

Sobre el panorama después del huracán, “pudimos seguir dando los servicios importantes al pueblo; en la salud, el CDT estuvo abierto 24 horas después de María. Nuestro servicio de recogido de desperdicios sólidos tampoco fue interrumpido… todo se hizo a través de la administración municipal y nos levantamos poco a poco”, aseguró Questell. “Estamos dando prioridad a la calidad de vida de nuestra gente. Estamos enfocados en esa necesidad importante, que no le falte nada a los constituyentes”.

A nivel de negocios, el alcalde aseguró que en Santa Isabel “nos gustan las cosas innovadoras. Lo que viene de otro país lo quieren implantar aquí; en el área norte del pueblo siempre hemos tenido muchos negocios de food trucks, de artesanía. En eso, para nosotros no es nuevo. Ya existía”.

 

FEMA y los municipios

La Administración Federal para el Manejo de Desastres (FEMA, por sus siglas en inglés) provee dos tipos de ayuda: el Programa de Asistencia Individual -para pérdidas personales- y el Programa de Asistencia Pública -para municipios-. En este segundo renglón, se han desembolsado más de $51 millones para los municipios de cobertura. En total, a nivel nacional, se han desembolsado más de $5.3 mil millones, informó Juan A. Rosado-Reynés, portavoz de FEMA.

Según los datos provistos por la agencia, el municipio que más fondos ha recibido es Yauco, por la cantidad de $7,123,018. El que ha recibido menos fondos, hasta el momento, es Adjuntas, con la cantidad de $1,025,325.

“A través del programa de asistencia pública (PA), FEMA provee asistencia suplementaria federal de desastre para la remoción de escombros, medidas preventivas de emergencia, y la restauración de instalaciones públicas o de ciertas organizaciones sin fines de lucro, que sufrieron daños a causa del desastre. El programa de PA también incentiva la protección de estas instalaciones para eventos futuros a través de la asistencia para medidas de mitigación de riesgos”, indicó Rosado-Reynés en declaraciones escritas. “El programa de PA provee la asistencia a través del rembolso de fondos”.

Para reembolsar los fondos invertidos por los municipios, FEMA tiene que comprobar que el trabajo sea elegible para reembolso, que se haya cumplido con los requisitos de ley y regulaciones de compra y que se haya realizado a un costo razonable. FEMA sigue trabajando en el desembolso de fondos y reembolso de gastos elegibles, se indicó.

 

Los negocios y el mito del préstamo

Para recuperarse hace falta dinero, pero nada se obtiene de gratis. Aquí entra la palabra “préstamo”, que espanta a muchos, particularmente por el temor de no tener cómo pagarlo, sobre todo de cara a que las pérdidas han sido tan grandes. Por otro lado, en el imaginario colectivo las personas piensan en FEMA al preguntarse quién puede ayudarlos a enfrentar los daños.

La confusión, según Irizarry, es lógica, ya que los primeros que llegaron a hogares y empresas a observar los daños fueron los agentes de FEMA. Los agentes fueron los llamados a recopilar toda la información y ponerla en un banco de datos general, por disposición de la Ley Stafford, que es la que autoriza la asistencia federal cuando el Presidente declara zona de desastre en algún estado o jurisdicción.

Una vez se recabó la información, se determinó cuánta ayuda daría FEMA y a quién (en su caso, respondía por las pérdidas de individuos -asistencia individual- o municipios -asistencia pública). En el caso de los negocios, la agencia llamada a responder es SBA.

“En momentos de declaraciones de desastres como las de Irma y María es SBA la agencia del gobierno Federal encargada por el Congreso de brindarle la asistencia correspondiente a los negocios afectados”, indicó Germán Hernández, de la división legal de SBA. “Nuestra agencia se convierte en el banco más grande de la Nación Americana en momento de desastres y nuestra ayuda se brinda en forma de préstamos a bajos intereses, cuando ningún otro banco está dispuesto a brindar ese tipo de asistencia”, agregó.

Los préstamos que ofrece SBA son para negocios con daños físicos (para reparar o reemplazar propiedad dañada, incluyendo inmueble, inventario, víveres, maquinaria y equipo); préstamos para pérdidas económicas (para proveer capital de trabajo para continuar operando) y préstamos de desastre para hogares. En esta categoría entran los dueños de hogares o inquilinos que necesitan fondos para reparación física y recuperación de pérdidas de propiedad personal, incluyendo automóviles.

En el caso de SBA, el dinero desembolsado es un préstamo a bajo interés, por 30 años. “El gobierno federal no regala dinero, porque quebraría”, indicó Irizarry. “Pero el interés es tan bajo y el tiempo para pagar el préstamo es tan largo, que no es difícil afrontarlo”.

Si el negocio tiene otra fuente para obtener un préstamo, el interés de SBA es de 6.610% y, si no tiene disponibilidad de crédito por otros medios, el interés se reduce a 3.305%. El mismo se reduce a 2.500% para organizaciones sin fines de lucro y 1.750% para hogares.

El dueño del negocio tiene que tener un colateral de $25,000 para que pueda ser aprobado el préstamo. Si no tuviera colateral, no significa que SBA no pueda prestarle el dinero, pero debe ofrecer lo que tenga disponible.

“El reto para nosotros ha sido que (las personas) llenen la solicitud. Los puertorriqueños han tenido aversión a pedir préstamos”, comentó Irizarry, “en este momento, la única ayuda disponible es ésta… sí es un riesgo, y puede sonar un poco difícil, pero si no hacemos esto, ¿qué más nos queda?”.