Luego de sobrevivir el cáncer, ¿qué?

 

Estadísticas de la Asociación Americana Contra el Cáncer estiman sobre 1.7 millones de casos nuevos de cáncer. Esto es aproximadamente 4,750 casos nuevos cada día de cáncer de seno.

Sobrevivir al cáncer es el mayor triunfo que cualquier paciente puede lograr. En la actualidad existen un sin número de tratamientos o terapias que logran que las personas puedan superar la enfermedad. Claro está, si el mismo se identifica a tiempo y se comienza un tratamiento de inmediato. Todas las enfermedades tienen efectos secundarios en el cuerpo del ser humano y el linfedema puede ser uno de ellos.

De acuerdo con la licenciada Sandra Sevillano, terapista físico y especialista en el manejo de linfedema y rehabilitación vestibular; el sistema linfático tiene un papel importante en el sistema inmunológico y en el sistema circulatorio. El mismo, está compuesto por vasos linfáticos, nódulos y varios órganos. El propósito principal del sistema linfático es transportar material de desperdicio del espacio intersticial (espacio entre las células) al sistema circulatorio.

Por lo que, linfedema es la acumulación de líquido linfático en cualquier parte del cuerpo. Este líquido está compuesto por 90% agua y el otro 10% proteínas, grasa y células.

Existen dos tipos de linfedema:

  • primaria es la condición con la que la persona nace, aunque se desarrolle en la adultez.
  • secundaria es la que está asociada a los tratamientos de cáncer.

Ya sea que la persona haya sufrido cánceres tales como: seno, útero, ovarios, próstata, melanoma o en la cabeza o el cuello.

De los síntomas principales que pueden presentar la condición son edema o hinchazón, puede sentir que la ropa o joyas le queden más ajustadas, también puede sentir dolor, sensación de pesadez o rigidez en la extremidad afectada. De la misma forma, puede tener debilidad en la extremidad, cambios en apariencia y/o textura de la piel, hinchazón de extremidades, dolor, sensación de llenura o debilidad en el brazo o pierna afectada.

Uno de los tipos de cáncer con el cual es sistema linfático se ve más afectado es el cáncer de seno. Según la Dra. Sevillano, el tratamiento que reciben las pacientes ya sea por remoción de nódulos, radiación o cicatrices agrava la condición.

Los pacientes con esta condición no tienen que sentirse agraviados, existe tratamiento para tratar esta condición. Este consiste en lo siguiente:

  • Drenaje linfático
  • Vendaje de compresión
  • Ejercicios
  • Cuidado de la piel (para evitar infecciones)

La técnica que se utiliza es movilizar el líquido y disminuir el tamaño de la extremidad afectada. A través del Kinesiotape (cinta adhesiva que equivale a los músculos humanos). Esta enfermedad no tiene cura, pero si se pude controlar.

Es importante el compromiso de los pacientes para cumplir con las recomendaciones y el tratamiento ofrecido por el especialista. Luego del tratamiento, el paciente debe utilizar una manga y/o media de compresión de acuerdo con el estilo de vida de cada persona. Algunos pacientes pueden ver cambios desde las primeras terapias.

Los médicos de cabecera de cada pacientes deben hablar con cada persona, que ha sufrido algún tipo cáncer, sobre el riesgo a desarrollar la condición de linfedema. De esta forma, podrá referirlos a los profesionales preparados para manejar la enfermedad.

Se recomienda que el paciente sea referido a un terapista físico, ocupacional o fisiatra que esté certificado en linfedema. Son estos profesionales quienes serán los encargados de evaluar y desarrollar un plan de tratamiento individualizado. Además, aunque el paciente no refleje síntomas de la enfermedad, se pueden determinar sus factores de riesgo y ofrecer información para su prevención.

La autora del artículo es la licenciada Sandra Sevillano, Terapista en el diseño de planes individuales de tratamiento para cada paciente en Precisión Hearing and Balance Center y especialista en linfedema. Para más información puede llamar al 787-493-0010 o acceder a: www.noesunchiste.com.