MacCoop: única netamente ponceña

 

Un grupo de católicos que se congregaban en la Catedral Nuestra Señora de la Guadalupe, en Ponce, decidió hace poco más de 62 años aportar $100 cada uno para incorporar lo que hoy se conoce como la Cooperativa de Ahorro y Crédito Padre MacDonald.

“Es la única cooperativa netamente ponceña que se mantiene activa. Eso es algo que distingue esta cooperativa”, expresó Miguel A. Colón Robles, presidente ejecutivo de MacCoop, como se le conoce comercialmente.

El nombre Padre MacDonald surgió en honor al religioso, a quien se le llamó el padre de cooperativismo en Puerto Rico.

El primer local fue una casa en la calle Villa, en Ponce, donde abrió sus puertas. Más tarde, adquirieron una estructura en la avenida Muñoz Rivera, donde actualmente está la moderna sucursal.

El grupo de socios fundadores, integrado por ocho personas, jamás se imaginó que seis décadas después la cantidad de socios alcanzaría las 8,200 personas y que tendrían activos que rondan los $63.7 millones.

La solvencia de la Cooperativa Padre Mac Donald la llevó, a lo largo de esas seis décadas, a absorber otras cooperativas, entre ellas, la Cooperativa de Empleados de Mercedita; la Cooperativa de Empleados González & Co.; la Cooperativa de Empleados Municipales e Industrias Marítimas; la Cooperativa del Leonismo Puertorriqueño y la que más reciente adquisición fue la Cooperativa de Empleados del CDT de la Playa de Ponce.

“Nuestros planes son seguir creciendo, seguir expandiendo nuestros servicios. El plan inicial es seguir expandiendo a otros pueblos, así que es posible consolidaciones y fusiones de otras cooperativas”, adelantó Colón Robles.

Resaltó que en esas gestiones los pone en ventaja el que “no tenemos ninguna exposición a los bonos de Puerto Rico. Hemos eliminado los bonos de Puerto Rico, es un área que no tenemos que preocuparnos por eso”.

 

Gama de productos

Miguel A. Colón Robles, presidente ejecutivo Cooperativa Padre Mac Donald. Foto: Tony Zayas

La Cooperativa de Ahorro y Crédito Padre MacDonald ofrece diversos productos y en los últimos años han incrementado esfuerzos en la división de préstamos de automóvil.

Las personas pueden acudir a MacCoop y precualificarse antes de ir a un concesionario o ir directamente a adquirir su unidad y solicitar que el financiamiento sea con MacCoop.

“Uno de los beneficios que nos da una ventaja sobre cualquier institución financiera que no sea cooperativa es el producto Contrato Protección de Crédito para Financiamiento de Auto (Confia). El producto Confía nos permite darle una protección al cliente si se queda sin trabajo, ya que puede entregar la unidad, la unidad queda salda y no le impacta su crédito”, resaltó.

Otros productos atractivos para los socios son los préstamos hipotecarios con ofertas con un interés mucho menor que en la banca tradicional. También tiene disponible la posibilidad de refinanciar su propiedad. A esos dos beneficios unió otros productos como las cuentas para niños. También ofrecen una cuenta para jóvenes adultos, en su mayoría universitarios, quienes son relevados de pagar los cargos por servicios.

Colón Robles destacó que hace varias décadas muchas personas no se hacían socios de las cooperativas por temor a que para realizar una transacción tenían que visitar la sucursal. Ahora, el que una cooperativa pertenezca al Circuito Cooperativo permite que los socios puedan utilizar cientos de ATH que hay en toda la Isla.

“Tenemos sobre 70 sucursales a través de todo Puerto Rico en las que puedes entrar y hacer sus transacciones como si estuviese aquí. Tenemos acceso a sobre 200 cajeros automáticos en toda la isla donde los socios pueden extraer su dinero sin que le cobren cargos”, destacó.

Ese servicio está disponible en sobre 5,500 sucursales a través de Estados Unidos y el Mundo.

“El movimiento cooperativo es del socio, es del pueblo y para eso es que estamos aquí. Nosotros creemos en darle ese servicio al cliente bien personalizado”, afirmó el Director Ejecutivo de MacCoop.