Mirada a los estudios sobre el consumidor boricua 2018

Hace un tiempo que no he tocado el tema del consumidor boricua. Deseo dar una mirada a varios estudios realizados al respecto y actualizar la información que, desde esta columna, les he presentado. Personalmente reconozco los estudios a consumidores que comisiona MIDA y los realizados por Arteaga& Arteaga. Sólo puedo hacer referencia al que presenta MIDA. En una próxima columna comentaré sobre lo encontrado por Arteaga & Arteaga.

El estudio que comisiona MIDA a Ipsos, empresa de investigación de mercadeo, contó con una muestra de 1,350 agentes de compra.  Los resultados de Radiografía nos permiten concluir que no podemos separar los resultados del estudio de la experiencia post María. Voy a comentar algunos datos. Por ejemplo, el estudio señala que las bebidas alcohólicas y cigarrillos fue la categoría de productos que más se dejó de vender. Podemos explicar esto tomando en cuenta que la aplicación de la Ley Seca prohibió la venta de alcohol en la primera etapa de la emergencia post huracán, además del cierre temporero o permanente de una gran cantidad de negocios dedicados al expendio de este tipo de productos. Por otra parte, los productos de mayor venta fueron las baterías y los insecticidas. En el 2018 los insecticidas se mantuvieron como un producto de mucho crecimiento. Los productos cuyas ventas cayeron más en 2017 fueron los jugos concentrados, las mezclas para hornear y la leche fresca. Estos resultados pueden interpretarse como lógicos en un país donde en la inmensa mayoría de las unidades no contaba con el servicio de energía eléctrica. Además, compraron productos preventivos por no contraer enfermedades.  

Uno de los hallazgos más interesantes del estudio es el hecho que a la luz de los resultados se puede apreciar que Internet comienza a abrirse paso entre los consumidores de alimentos en Puerto Rico. Por primera vez los espacios de Internet aparecieron como un lugar de compras. SuperMax ha comenzado con este tipo de venta con su lema Tu compra en un clic.

Otro aspecto que llama la atención es un considerable aumento en la frecuencia de visitas a establecimientos alternos al supermercado para la compra de alimentos como lo son las farmacias y las estaciones de gasolina. Este fenómeno fue producto de la falta de mercancía en los establecimientos. Además, al no haber luz, no se podía refrigerar y el consumidor se vio obligado a comprar en muchos casos diariamente. Esto también puede explicar el aumento de visitas a los negocios de comida preparada.

La falta de productos en las góndolas como consecuencia del paso del huracán María también tuvo repercusiones en la conducta de los consumidores como lo recoge el estudio, el cual reveló que tres de cada diez consumidores -un 29%- probaron nuevas líneas y marcas de productos durante la emergencia, lo que puede representar oportunidades para nuevos productos y comercios. Por ejemplo, hemos visto la presencia de la marca PRO de snacks de platanutres con sabores a limón.

Además, estudios de Radiografía anteriores indicaban que las tres razones principales para los boricuas escoger un establecimiento eran la cercanía, los especiales de los shoppers, y los precios regulares.

Sin embargo, aunque estos siguen siendo muy importantes, en 2018 se ha encontrado que la variedad de productos con los que cuente el negocio es importante también.

Según Professional Market Research (PMR) para el mes de octubre de 2017 el porciento de faltantes en góndola se encontraba en un 47% y todavía hoy es de un 20%. Los niveles normales fluctúan en 15%. Esto ha provocado que el consumidor prefiera aquellos comercios, independientemente del canal, que tengan una oferta de alimentos más amplia y variada.

Por último, he tenido acceso a información sobre la evaluación que hizo el consumidor de la industria de alimentos durante el período de emergencia tras los huracanes (Irma y María). 

Un 66% le dio F, la peor de las puntuaciones, en su desempeño durante la crisis. Por otra parte, un  9% de los encuestados indicó que siguieran los precios especiales para los productos y un 57% opinó que las empresas absorbieran los costos relacionados a la emergencia y no los pasaran al cliente. Un 40% estuvo en desacuerdo con los límites a los horarios de operación.

Estos resultados son sorprendentes si tomamos en cuenta la falta de electricidad y el problema de la escasez de combustible para operar las plantas eléctricas.

Además, hubo negocios cuyos empleados abandonaron el país tras los huracanes o no podían presentarse a trabajar por los múltiples problemas que confrontaron miles y miles de puertorriqueños.

Los negocios tenían serios problemas por la escasez de productos y tuvieron que asumir los toques de queda. Los encuestados señalaron que una de las razones para dejar de comprar en un local era el tener que hacer largas filas. Estos resultados muestran a un consumidor poco solidario con la situación que también vivieron los dueños de los negocios.

Sin embargo, debo indicar que el consumidor boricua si valoró los esfuerzos realizados por comerciantes para ayudar en la crisis como:  ofrecer acceso a redes de WIFI, la devolución de dinero en cash al pagar y permitirle cargar sus equipos electrónicos y los celulares.

Seguiremos comentando sobre este tema. Pueden comunicarse a empresasymercados@gmail.com