Monsanto iniciará enero bajo la bandera de Bayer

Por Redacción Es Noticia

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JUANA DÍAZLas operaciones de Monsanto Caribe en Puerto Rico, concentradas en la costa sur del país, pasarán a partir de este 1 de enero a operar bajo Bayer Crop Science Puerto Rico.

La transferencia pone fin a una transición que comenzó en agosto pasado cuando la empresa Bayer, que a nivel mundial mantenía sus operaciones concentradas en la industria farmacéutica, se integra a la biotecnología con la compra de la multinacional Monsanto.

“A partir del primero de enero estaremos 100% laborando bajo la bandera de Bayer”, afirmó Miguel A. Pereira Rivera, gerente de asuntos gubernamentales de Bayer Crop Science Puerto Rico.

“Todo lo que es la operación de Bayer en Puerto Rico, de agricultura, pasa aquí a Juana Díaz. Hemos estado trabajando de forma consolidada por los pasados dos años”, indicó Pereira Rivera, quien enfatizó en que con la entrada de Bayer “no hay cambios en las líneas de productos”. Bayer adquirió Monsanto a cambio de $128 por acción en efectivo.

Monsanto tiene en Juana Díaz 1,892 cuerdas de terreno que son de su propiedad y otras 1,600 alquiladas a terratenientes privados y la Autoridad de Tierras. Allí se dedican a diversas labores de investigación y desarrollo de las semillas de maíz, soya y algodón.

En Juana Díaz llevan 20 años desarrollando diversas actividades relacionadas con biotecnología agrícola, enfatizó.

Los trabajos se concentran en dos etapas en la cadena para generar y vender semillas. Una de esas etapas está ligada a la identificación de rasgos genéticos de las semillas que se desean reproducir y la otra es lograr desarrollar las semillas, con el valor genético que desean, que eventualmente exportan para producirlas a grandes escalas, explicó.

Lo que generan para venta comercial lo cosechan en los Estados Unidos y América Latina, señaló Pereira Rivera.

En los pasados dos años la empresa comenzó un proceso de desarrollar invernaderos en busca de aumentar eficiencia en el desarrollo de semillas. Los invernaderos, que a distancias llaman la atención por sus luces rosadas, les permiten controlar plagas en un ambiente casi cerrado por completo y en el que colocan las plantas desde que las siembran hasta que se crecen y producen las semillas.

“Durante estos pasados dos años hemos estado trabajando en la expansión de los invernaderos hay una inversión de $20 millones”, destacó Pereira Rivera. “Son actividades de alta tecnología que ayudan a mejorar la eficiencia de los procesos agrícolas”, dijo.

Resaltó que esos invernaderos han generado empleos en su fase de construcción y las empresas contratadas han pagado alrededor de $500,000 en arbitrios de construcción al municipio de Juana Díaz.

“La ventaja de los invernaderos es que tenemos un ambiente controlado”, insistió.

Los invernaderos le permiten, explicó Eric Torres Collazo, gerente de operaciones de Bayer Crop Sciencie, reducir a 70 días procesos que ambientes normales les tomarían 100 y hasta más días. La luz, según dijo, la mantiene unas 12 horas diarias sobre las plantas y el color responden a que es el que más influye en el crecimiento de estas plantas.

La empresa emplea 400 personas tanto regulares como de temporada, entre ellos, agrónomos, personal científico, de biotecnología y personal de campo.

La empresa no ha estado exenta de quejas de vecinos. La empresa destacó que tienen un Panel de asesoramiento comunitario a quienes los vecinos le refieren cualquier situación tanto para requerirles ayuda como para que tomen acción.

Pereira destacó que en un principio muchas de las preocupaciones estuvieron relacionadas a la información que recibían vecinos de diversas fuentes y casos del extranjero, pero que han podido aclarar esas dudas.

“No solo hemos dialogados con ellos, fuimos a varias comunidades y nos reunimos con los vecinos. Al día de hoy, no hemos tenido mayores situaciones”, indicó. “Consistentemente estamos dialogando con la comunidad, recibiendo su insumo. Lo más valioso es que la comunidad nos ayuda a identificar problemas o actividades que ellos quieren desarrollar”, dijo.

Los inicios de la industria de semillas en Puerto Rico se remontan a 1983 cuando una compañía llamada Asgrow Seeds establece sus operaciones en el municipio de Isabela. En 1998, Monsanto Caribe LLC adquirió Asgrow Seeds y comienza a expandir sus operaciones en el campo de la biotecnología agrícola y la investigación de cultivo con el propósito de desarrollar semillas.