Municipios del sur quedarían “inoperantes”

Municipios pequeños del sur podrían quedar inoperantes o carecer de servicios esenciales si se aprueba la anticipada reducción de $474 millones en los subsidios del Centro de Recaudación de Ingresos Municipales (CRIM). Esto se le suma a que varios municipios ya habían firmado Ordenanzas para declararse en estado de emergencia fiscal como es el caso de: Ponce, Villalba, Yauco y Coamo.

Varios de los alcaldes sureños mostraron su preocupación e incertidumbre ante la situación económica poco alentadora para los ayuntamientos, por lo que perfilan el tomar medidas que afectarían directamente a la ciudadanía, en especial al tercer sector.

En la lista de medidas tomadas para atajar la crisis se encuentran: la eliminación de donativos a entidades sin fines de lucro, la paralización de proyectos, la eliminación o reducción de empleados transitorios, la suspensión de todo tipo de actividad cultural o deportiva auspiciada por los municipios y la reducción de jornada laboral de los empleados municipales.

 

Anticipan esfuerzos para reducir gastos

La reducción de las remesas del CRIM en un municipio como el de Salinas significaría que dejarían de recibir casi el 40% del presupuesto que necesitan para operar.

“Lo que se remesa a través del CRIM en la partida de subsidios, en el caso de Salinas representa un 38% del presupuesto total, por lo tanto, de $11 millones anualmente nos estarían quitando de $4 a 4.5 millones… esto va a tener un efecto sobre la economía local, sobre los servicios que el municipio ofrece y el impacto económico, nosotros entendemos, que podría ascender al 50% menos”, proyectó la alcaldesa de Salinas, Karilyn Bonilla.

Explicó que ha tomado medidas para reducir gastos para el presupuesto del próximo año fiscal, pero eso solo le permitirían ahorrar alrededor de un millón de dólares. Entre esas medidas, está la reducción de un 20% a un 50% en los contratos por servicios profesionales, la eliminación de actividades y donativos y la reducción de su salario.

“Sin embargo –indicó- para poder mitigar el corte propuesto por el plan (del Gobernador), si no hay legislación nos llevaría a tomar otras medidas drásticas, todo va a depender de lo que haga el Estado estas próximas semanas”, dijo Bonilla, quien aseguró que de continuar el plan como está el municipio quedaría “inoperante”.

 

Se repite el panorama

El alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández, es otro de los que tomó medidas para reducir gastos. El recorte propuesto por el plan del Gobernador representa para este municipio una merma del 35% de su presupuesto operacional.

“Los empleados están en reducción de jornada, se suspendieron todo tipo de donativos a entidades y grupos hasta nuevo aviso; se dieron instrucciones de reducción de contratos por servicios profesionales, reducir los presupuestos de cada una de las dependencias en un 10% adicional a lo que actualmente están corriendo, controles en el uso de los vehículos y el consumo de gasolina”, mencionó Hernández.

El inminente recorte en los subsidios del CRIM obligaría a la administración municipal   – según el Alcalde- a paralizar la construcción del mini estadio de pequeñas ligas en Jagüeyes y el centro comunal en la comunidad Hatillo.

Hernández adelantó que –además- suspenderá las Fiestas Patronales y toda actividad promulgada por el municipio y que en cambio estará auspiciando a que el comercio y las entidades privadas sean las que realicen las actividades.

Mientras, el alcalde de Guayanilla, Nelson Torres Yordán, dijo en comunicación escrita que impartió instrucciones de cancelación de donativos, implantó mayores medidas de fiscalización y control en el pago de arbitrios de construcción y patentes municipales y que analiza decisiones respecto a la empleomanía del municipio.

 

La crisis se acentúa en varias ciudades

Yauco atraviesa una de sus peores crisis. El alcalde Ángel Torres Ortiz dijo que  “con el propuesto recorte de las remesas del CRIM, de los llamados subsidios a los municipios, dejaríamos de devengar $1.3 millones por ese concepto en el primer año y $1.2 millones el segundo año”. Eso los obligaría a tomar medidas adicionales a las que ha tenido que implementar tras haber declarado en emergencia fiscal su municipio. 

Torres Ortiz anunció que con el dinero recaudado en patentes municipales en los meses de abril y mayo creará una reserva de $600 mil para el próximo presupuesto; reducirá en un 75% la aportación del plan a los empleados y en última instancia reducirá casi el 50% de los empleados transitorios.

También reveló que reducirá en un 50% los donativos a las ligas deportivas y cancelará la mayor parte de los donativos que no sean necesarios o apremiantes.

Por su parte, el alcalde de Coamo, Juan Carlos García Padilla, indicó que ya tomó medidas de austeridad en aras de la posible reducción de $1.4 millones a su municipio.

“Ahora en mayo comenzamos con la primera etapa que es la reducción de mi salario a un 20%, del 20% de los contratos de consultoría, reducción de un 20% en combustible, 20% en el consumo de agua potable”, mencionó.

Una vez se apruebe el plan del Gobernador, el Alcalde de Coamo evaluará si es necesario reducir el salario de los empleados de confianza, la congelación de plazas y la eliminación de puestos transitorios.

Anunció –además- que la expansión del Teatro Hollywood se verá detenida y el servicio de asfalto en las comunidades se afectará para poder destinar esos fondos a la culminación de la posada municipal.

 

Esperanzados en no más ajustes

El alcalde de Peñuelas, Walter Torres Maldonado, se mostró esperanzado en no tener que hacer más ajustes en su municipio ante los recortes que se avecinan a nivel central.

De tener que hacer alguno, adelantó que estaría suprimiendo “las actividades y festivales con el fin de tratar de no tocar los servicios esenciales. En cuanto a la nómina de empleados transitorios tendría que ver si hay la necesidad de reducir los horarios aunque sea por un tiempo de 4 a 6 meses porque esa es la fecha en la cual el empleado cualifica para coger desempleo”.

Torres Maldonado aseguró que el proyecto del hotel municipal no se verá afectado porque ya localizó los fondos para finalizarlo, pero sí se afectarían futuras proyecciones porque tendría justo los recursos necesarios para dar mantenimiento a las carreteras y a las facilidades con las que cuenta el municipio.

Mientras, el alcalde de Juana Díaz, Ramón Hernández, entiende que es muy pronto para adelantar medidas a tomar en el municipio hasta que no se anuncie el recorte definitivo que se le hará a los municipios.

“Puedo adelantar que son cerca de $2 millones menos de cara al próximo presupuesto, vamos a tardar un poco en dar la presentación del presupuesto públicamente para dar espacio y ver si nuestros legisladores estatales someten alguna legislación que compense la pérdida”, dijo Hernández. 

Explicó que de no haber alternativa tendría que “haber una reducción de jornada, tiene que haber una reducción en salario en nuestros directores, componentes de confianza, tiene que haber una limitación de los donativos a entidades sin fines de lucro como pequeñas ligas, baloncesto, limitar actividades públicas como fiestas patronales”. 

Por su parte, el alcalde de Santa Isabel, Enrique Questell dijo en declaraciones escritas que no contempla tener que hacer medidas adicionales a las ya tomadas para ajustar el presupuesto municipal.

“Estamos listos para enfrentar los recortes que se aproximan… desarrollé la disciplina de anticipar escenarios y hacer ajustes. Tomar decisiones difíciles a tiempo nos permite hoy cumplir con nuestras responsabilidades, brindar servicios de excelencia a nuestro pueblo, sin despedir empleados ni reducir jornada laboral. Por el momento, no contemplamos medidas adicionales a las que hemos tomado”, escribió.

El municipio de Ponce no contestó las múltiples llamadas de Es Noticia para dialogar sobre la grave crisis fiscal que enfrenta el ayuntamiento.

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