País Portátil – Parte 3: Respuestas alternas

NOTA: Para entender mejor esta serie de 3 columnas, sugiero escuchen la canción “País Portátil” de Rubén Blades

Habiendo expuesto el tema de la privatización de servicios públicos y la hipnosis colectiva durante las pasadas dos semanas, no queda de otra que repensar el País. La dirección que nos obliga el gobierno y el capital que lo domina, no necesariamente tenemos que aceptarlo.

Las pseudo soluciones que el gobierno de turno propone, no tienen (o deben) asumirse como verdades absolutas.  Para cada propuesta de opresión hacia el pueblo, siempre, siempre debe haber una propuesta de Resistencia.

Claramente, proponer respuestas para el país conlleva un análisis responsable y un desmontaje o desmitificación de los miles engaños que nos han sometido.  La centenaria condición colonial es una que todavía hay muchos que o no la creen cierta o simplemente la ignoran como si no tuviera nada que ver con todos los problemas que enfrentamos.  Lamentablemente, las tres cajitas de colores enmarcadas en los partidos políticos principales sesgan el análisis para la superación del estatus colonial.  Los dos partidos que se han repartido el botín han sido cómplices del poder del capital que domina al Congreso y nos mantiene en el limbo como país.

Las alternativas para la Patria aún no han sido claramente definidas. Proponer la estadidad sin abordar las complejidades y las implicaciones que conlleva es un propuesta para agudizar el idiotismo colectivo.  Proponer el ELA o un ELA Soberano es caer en el cántico de sirena que nos ha mantenido embriagados en el fango colonial.  Es estancarse y sentirse orgullosos de que estar inmóvil es mejor que andar por sus propios pies.

La independencia como propuesta ha recibido todos los golpes y amenazas que podamos imaginar y demonizaciones que, hoy, muchos ni se atreven pronunciarla.  Todavía falta explicarle al País en lenguaje común: qué implica el País en su independencia.  Mientras eso no ocurra, el marasmo colectivo solo sirve para que el PNPPD sigan repartiéndose lo que todos aportamos para que el gobierno invierta en nosotros.

Mientras el Pueblo no tome con seriedad y urgencia la reivindicación de lo que nos han quitado, no sé cuán peor nos podrá ir en un futuro no muy lejano.  Las respuestas deben tomar como evidencia el claro mensaje del Congreso.  Allá no hay voluntad para decidir qué quieren hacer con nosotros y acá no hay un movimiento ampliamente significativo para exigir la descolonización que todos nos merecemos. “No sé qué hacen los puertorriqueños que no se rebelan”, reflexionaba Ramón Emeterio Betances ante la inmovilidad de un pueblo durmiente.

Establecer rutas alternas aquí es caer en lo bajo intentando dar recetas como si se tratara de cocinar una buena comida criolla. Aquí hay que pensarnos como país, aquí hay que meternos en las raíces que agudizan la colonia para poder atender nuestros propios problemas de manera diligente y transparente. Aquí no se puede repetir el votar por el PPD porque el gobernador de turno haya trastocado nuestra calidad de vida como lo hicieron los anteriores.  Aquí se nos va la vida esperando que allá en el Congreso hable.

Mi opinión es que ya habló y no somos prioridad. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Nos unimos como colectivo para exigir una descolonización vinculante o nos mantendremos hipnotizados apoyando la privatización de servicios e instituciones públicas?  Estamos cayendo en la trampa neoliberal sin presentar resistencia alguna. El gobierno lo sabe.

Las respuestas alternas se esbozarán en la medida que nos sentemos a dialogar y llegar a la conclusión de que llegó el momento de la suprema definición como hace unas décadas atrás, el Maestro, don Pedro Albizu Campos ya había mencionado rotundamente. ¿Dónde estamos como país? Es un buen punto de partida para aglutinar esfuerzos y reconstruir el País. Hay que hablarnos. En el colectivo alcanzamos el País que queremos.

La presente columna es la tercera de tres propuestas sobre privatización, hipnosis colectiva y respuestas alternas.  Síguenos Punto C en Facebook o escríbenos a puntocpr@gmail.com