Paola es vivo ejemplo de superación

Por Eduardo L. Questell Rodríguez

Fotos: Tony Zayas

redaccion@esnoticiapr.com

 

PONCEEn un deporte absolutamente dominado por hombres, la dirigente ponceña Paola García se ha colocado en el mapa del baloncesto puertorriqueño, tras varios logros históricos.

Al menos tres hazañas se le atribuyen a la también maestra de educación física de la Academia Ponce Interamericana: lograr el campeonato con su equipo de jovencitos en la categoría de 9 años; confeccionar un equipo de niñas por primera vez en la YMCA de Ponce y finalmente guiarlas al subcampeonato.

“Yo fui jugadora de ligas menores en los clubes de Ponce, luego de allí al terminar mi cuarto año, me dieron una beca completa y así le saqué al baloncesto lo que yo quería, mis estudios”, expresó.

Paola estudió educación física con un grado menor en educación adaptada. A los dos meses, en el 2015, comenzó a trabajar en la YMCA. Empezó de voluntaria en los torneos locales y los torneos de colores. “Gracias a Dios me pagaron todas mis certificaciones para ser entrenadora de baloncesto”, agradeció.

“A mí que no me quieren, a mí que me respeten, sean padres, niños, árbitros u otros entrenadores”, subrayó.

“No quiero brincar etapas, estoy viviendo y disfrutando el momento, que es lo más importante, paso a paso, siempre daré lo mejor de mí. Seguiré enfocándome en el desarrollo de los jugadores porque los trofeos y las medallas cogen polvo, en el momento en que te lo dan ya es historia”, dijo.

Explicó que muchos entrenadores que no han ganado campeonatos, ni trofeos o medallas, pero han sacado lo mejor de los jugadores. “Estos entrenadores han sido pilares para jugadores que hoy día están en las selecciones, porque han marcado sus vidas y han dejado legados. Es un amor especial, les grito y les exijo, pero quiero sacar lo mejor de ellos, un guerrero o guerrera”, aseguró.

Entre los entrenadores admira mucho al ex jugador de baloncesto y de la selección nacional, Puruco Latimer, del que destacó su trabajo como uno ejemplar.

En la vida, admira a su papá porque siempre estuvo ahí y la apoyó en el camino del deporte. Destacó que el ser mujer nunca le ha acarreado problemas con padres, árbitros o colegas como le ha ocurrido con la filosofía de darle énfasis al desarrollo individual del atleta por encima del enfoque en las victorias.

Es por esto que la joven deportista aseguró que la mujer ya está madura y lista para despuntar en el deporte del aro y el balón a nivel técnico.

“A mí no me da miedo, en la línea todos somos iguales y yo creo y confío en mí, más papá Dios me dio unos talentos y unas capacidades. Adicional a la confianza de los padres yo trato de sacar lo mejor de cada jugador pero no temo en que sean hombres (los rivales). Siempre va a existir el colega ‘coach’ que en la línea de fuego no quiere que una mujer le gane, pero yo confío en mis capacidades y si puedo ganar le gano, sino le voy a dar batalla para sacar la victoria”, dijo.

Entre sus metas, a pesar de que ve su trabajo como una dinámica del día a día, está el seguir trabajando con la niñez, porque según ella, el deporte les brinda unas herramientas que no les otorga nada más.

Ya sea valores, disciplina o en valorar el esfuerzo. Es por esto que en los próximos días viaja a Texas para presentar su expediente como maestra de educación física y entrenadora en la universidad del estado, adelantando que va decidida a ver que las puertas se le abre, pero sino ocurre, de todos modos, ganará en experiencia.

“Lamentablemente las mujeres no hemos llegado más lejos en este deporte porque no se le ha querido dar la oportunidad, la mujer no es distinta al hombre y puede dirigir en cualquier categoría o cualquier liga”.

“Todavía en Puerto Rico existe el machismo bien marcado, pero ya estamos rompiendo esas brechas que eventualmente se verán mujeres en esos puestos. Inclusive, yo no descartó que en un futuro yo pueda dirigir varones en esas categorías mayores, ya sea universidad, superior, aquí o en Estados Unidos, donde Dios me lleve”, dijo.

Paola sueña con ser la primera mujer en llegar al Baloncesto Superior Nacional.

Según narró, viene de abajo, todo lo ha sudado, así se ha ganado el respeto de sus pares y todo lo que tiene.

“Al menos tengo la satisfacción que ahora se le da más énfasis al baloncesto femenino y el programa nacional sigue creciendo. El deporte a nivel femenino merece más respeto, porque ellas también juegan”, indicó.