Puente colgante se convierte en punto de interés turístico y cultural

Por Eduardo L. Questell Rodríguez

Fotos por Tony Zayas

redaccion@esnoticiapr.com

 

ADJUNTAS – De una desgracia surgió una bendición. Lo que comenzó como una idea creativa y funcional por necesidad ante la adversidad del momento, se convirtió en uno de los lugares más pintorescos de pueblo del gigante dormido.

Luego de que una comunidad del barrio Yahuecas, en la carretera PR-135, quedara incomunicada ante la desaparición del raquítico puente vehícular que existía luego del paso del huracán Georges, don José Antonio Guzmán Rosado decidió construir un puente peatonal colgante para continuar con su diario vivir.

«Hace 21 años construimos esto porque el puente por donde pasabamos los carros se lo llevó Georges y la comunidad tenía la necesidad de cruzar el río. Me tardé ocho meses en construirlo, mientras tanto, hicimos un cable tensor que servía para, mediante una canasta, pasar los víveres de un lado al otro. Especialmente para las personas mayores que no podían cargar la compra por el puente. En aquel entonces FEMA, se tardó cinco años en construir el puente vehicular que tenemos ahora», recordó.

 

La necesidad afloró el talent

«Hace dos años pinté la bandera en el techo de la casa por una guagua turística que pasaba por aquí siempre, “la voladora boricua”. Inmediatamente que vieron que la pinté, hicieron de esto una parada obligada de sus recorridos. Eso me motivó y después pinté la bandera de Adjuntas, el rancho de las herramientas lo pinté también porque estaba mohoso y por ahí he seguido», relató el propietario y artista.

Ciertamente, la idea de Guzmán (como le conocen en su pueblo) de convertir su propiedad en una obra de arte folclórica, ha creado un punto de interés que visitan casi a diario entre 200 y 300 personas. Inclusive su familia ha aprovechado el auge que ha ganado el lugar en los pasados siete meses, que establecieron un negocio de venta de frituras que opera los fines de semana.

«Yo solo pido un donativo de $1 por cruzar el puente, con eso mantengo esto bonito, pago porque me limpien el río y las áreas verdes. Adicional a eso, con ese dinero mantengo en condiciones el puente, si alguien quiere pasar y anda ‘pelaíto’ no tengo problema en que lo cruce, quizás otro día tiene algo y aporta. Lo importante es que lo venga a pasar bien y en familia se tomen su fotito. Yo siempre los recibo bien y me gusta sacarles una sonrisa», comentó.

 

María nuevamente les arrebató la tranquilidad

«El huracán María se llevó toda la madera del puente colgante, me tardé seis meses en reconstruirlo, lo reforcé con cables tensores y hasta columnas nuevas le puse. Entonces fue que me dio con pintarle los tablones también. Yo soy pintor de oficio, de brocha gorda. Lo próximo es pintar un flamboyan chinita, con unos jíbaros, un lechón en su varita y el pitorro que no puede faltar. A mi me encantan esas estampas típicas porque yo soy bien puertorriqueño, de aquí me sacarán cuando este tieso mirándome los dedos de los pies», aseguró Gúzman Rosado .

Por otro lado, Guzmán mostró como el puente que FEMA les construyó para Georges, fue el catalítico de daños severos ante el paso del huracán María, dificultándole una vez más el diario vivir  a las familias del sector.

«Este puente que supuestamente costó $100,000 mil, lo hicieron tan mal que en María se aguantaron los escombros en las dos columnas que tiene y subió el nivel del agua. Subió tanto que socavó la entrada de mi casa, se metió el agua al primer piso de las casas y hasta hizo daño en el camino de la comunidad porque rompió la carretera. Ahora solo tenemos la mitad de ella para entrar y salir», lamentó.

Este pintoresco lugar lleno de color, cultura y alegría se encuentra en el barrio Yahuecas de Adjuntas, en el kilómetro 16.5 de la carretera PR-135.