Puerto Rico tiene la quinta distribución de ingresos más desigual en el mundo

Doctor Mario Marazzi, director ejecutivo del Instituto de Estadísticas

Por Redacción Es Noticia

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Puerto Rico atraviesa una crisis multidimensional, que va más allá del estancamiento y la deuda pública. La alta tasa de desigualdad de Puerto Rico debe ser reconocida como factor clave del estancamiento económico del país y diseñar de inmediato políticas correctivas.

Esos son dos de los hallazgo del ‘Informe sobre Desarrollo Humano 2016 de Puerto Rico’ realizado por el Instituto de Estadísticas.

Desde 1990, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) publica un Informe Mundial de Desarrollo Humano para dar a conocer los resultados estadísticos del Índice de Desarrollo Humano (IDH), pero el mismo no incluye a Puerto Rico.

Países como Puerto Rico han determinado realizar y publicar sus propios informes. El doctor Mario Marazzi, director ejecutivo del Instituto de Estadísticas, junto a la doctora Marcia Rivera, se hicieron cargo del desarrollo de dicho Informe a nivel local.

 

Algunos de los resultados y conclusiones del Informe son:

1) Puerto Rico atraviesa una crisis multidimensional, que va más allá del estancamiento y la deuda pública.  La estrategia de desarrollo no ha consolidado un proceso de crecimiento sostenido a largo plazo.  Muchas empresas cerraron al terminar su periodo de beneficios contributivos desaprovechando así la fuerza de trabajo adiestrada que quedó desempleada.  El desarrollo humano es mucho más que el crecimiento de la economía.

2) En Puerto Rico, las mujeres viven ocho años más que los hombres en promedio, una de las diferencias en la longevidad de los géneros más grandes del mundo.  Tres de estos años se debe a que los hombres están relativamente más expuestos a la mortalidad violenta, tales como los homicidios, suicidios y accidentes.  Los últimos años de las mujeres suelen estar plagados de enfermedades relacionadas con la obesidad, el sedentarismo y la diabetes, entre otros.

3) El sistema educativo de Puerto Rico está relativamente bien financiado, pero la calidad de logros no va a la par con la inversión de recursos.  A partir de la escuela secundaria, se comienza a palpar la feminización de la educación, la cual llega a 60 % a favor de las mujeres en la educación superior.  A través de todo el sistema educativo, es notable una falta de sensibilización a resultados científicos recientes que demuestran como un ambiente de mucho estrés puede afectar el desarrollo de las capacidades cognitivas de nuestros humanos desde edades muy tempranas.

4) La enorme riqueza cultural de Puerto Rico puede ser un importante motor del desarrollo humano.  Cada vez más, a nivel mundial, la cultura es valorada como una fuerza transformadora. Para ello hay que fortalecer el sector, ampliar sus mercados y promover sinergía con otros sectores económicos.

5) Puerto Rico tiene la quinta distribución de ingresos más desigual en el mundo, que representa un serio problema que necesita atenderse con políticas específicas diseñadas para revertirlo.  Los municipios con mayor desigualdad en los ingresos de sus habitantes suelen tener una mayor población, relativamente menos personas mayores, una menor tasa de participación laboral femenina y una mayor proporción de empleados en el sector de servicios.

6) En Puerto Rico, aunque trabajar disminuye la probabilidad de ser pobre, no es vacuna contra la pobreza: un 21 % de las personas empleadas son pobres, cifra que es tres veces mayor que en los Estados Unidos.  La pobreza tiende a perpetuarse: ocho de los 15 municipios más pobres se han mantenido con mayor pobreza por 30 años.

7) Las transferencias a individuos, como el PAN (Programa de Asistencia Nutricional), las becas y otros subsidios, han servido como un amortiguador de la desigualdad.  Sin embargo, no se han traducido en formas efectivas de creación de empleos o de autosuficiencia económica, que ayuden a sacar a las personas de la pobreza.  Estas sostienen un orden social jerarquizado, donde la pobreza y la desigualdad se han convertido en funcionales a la dependencia y la relación colonial.

8) Contrario al imaginario colectivo, con la recesión todos los estratos sociales sufrieron disminuciones en sus ingresos reales. Pero la reducción fue grave en el sector más pobre de la población (30 %).  La clase media fue la que menos impacto sufrió (8 %).

9) El IDH de Puerto Rico para el 2012 fue 0.851, lo cual coloca a Puerto Rico entre los primeros 31 países de entre 187 en el mundo.  Según la clasificación más reciente de la ONU, Puerto Rico logra ser categorizado como un país de alto desarrollo humano; esto, gracias al desempeño relativamente bueno en términos de la esperanza de vida que tienen los puertorriqueños y el número relativamente elevado en los años de escolarización.  Puerto Rico sale peor en términos de sus ingresos per cápita relativamente bajos, para los cuales obtiene la posición 60 entre 187 países.

10) El desarrollo humano es más bajo fuera del área metropolitana de San Juan.  Hoy en día, un 60% de los puertorriqueños viven fuera de Puerto Rico.  En comparación con estudios previos sobre el desarrollo humano de la diáspora, los puertorriqueños que viven en el área metropolitana obtienen un desarrollo humano parecido a la diáspora.  Pero, los componentes para este fenómeno son distintos: mientras la diáspora puede aprovechar ingresos per cápita mucho más elevados que en Puerto Rico, su salud se deteriora mucho en comparación con los puertorriqueños que se quedan en Puerto Rico.

11)  En el Informe, se aplica la metodología de ajuste por desigualdad al IDH de la ONU y encontramos que la desigualdad está presente en la esperanza de vida y en la escolarización, pero su efecto es mucho más intenso en los ingresos per cápita.  Cuando se toma en consideración la desigualdad, hay 34 países que sobrepasan a Puerto Rico en términos de su desarrollo humano, el mayor número en el mundo, solo empatado con la República Islámica de Irán.

12) El desarrollo del capital local en Puerto Rico es muy bajo.  Pocas empresas locales exportan sus productos o servicios.  La política pública de estímulo empresarial privilegia los incentivos a grandes empresas extranjeras, sin un buen sistema de monitoreo del impacto y de los resultados.  La alta tasa de desigualdad de Puerto Rico debe ser reconocida como factor clave del estancamiento económico del país y diseñar de inmediato políticas correctivas.

Para acceder al Informe final:

https://estadisticas.pr/informe_desarrollo_humano