Educarse críticamente es un deber

 

¡Bienvenidos todos y todas! Comienzo presentando este blog posicionándome en el Punto C.  Bien, presumo se preguntarán qué es eso de Punto C, y es válido.  

Punto C supone una concepción de mundo muy individual el cual he desarrollado a través de mis estudios en Psicología Industrial/Organizacional (PhD), Asuntos Públicos (MPA) y Humanidades (BA) sumado a experiencias en distintos entornos laborales y con textos que fomentaron una mirada crítica hacia las situaciones y fenómenos que enfrentamos como sociedad.  

Así que Punto C alude, pero no se limita, a los conceptos “crítica”, “conceptualización”, “contexto”, “conciencia de clase”, entre otros relacionados.  Desde “ahí” les compartiré mi manera de entender las cosas.  En consecuencia, espero desarrollemos una discusión responsable sobre los asuntos que, desde la Psicología Crítica y Política que practico, nos ayuden a desbrozar las densas cortinas de humo que las instituciones sociales frenéticamente nos imponen.

Mis padres me asignaron el nombre Ángel R. Comas Nazario y soy ponceño.  Desde muy joven he estado en la onda de cuestionar las cosas.  No por capricho o rebeldía juvenil sino porque las cosas no me cuadraban tal y como los adultos y las autoridades que éstos representaban me decían cómo las cosas debían funcionar.  Así, que, para allanar el camino “pos rebeldía”, inicio este diálogo con ustedes con una responsabilidad de compartir una visión de mundo mucho más justa y equitativa para todos y todas.

Ante la coyuntura histórica que vivimos, educarse críticamente es casi un deber de todo ciudadano y ciudadana; por todos los medios que les sean posibles. Leer el periódico es una de ellas.  Recuerdo de pequeño a mi papá poniendo el periódico en la mesa del comedor para que yo practicara la lectura.  Me ayudó a leer desde los titulares grandes y ennegrecidos hasta las letras más pequeñas.  No solo reforcé la lectura sino encontré las distintas historias que sucedían en el país aunque no las entendiera en aquel momento.  Por tanto, espero podamos encontrarnos en las letras de este blog y si emergen dudas, cuestionamientos o preguntas, lo aprovechemos para reconstruir nuevas realidades.

Me desempeño como consultor en Psicología Organizacional para una organización de base comunitaria y como Co-coordinador del Comité de Psicología y Política Pública de la Asociación de Psicología de Puerto Rico.  Por tanto, les invito a conocer los temas que expondré desde una psicología “de a pie”, una psicología desde los y las que vivimos las distintas crisis en los espacios más vulnerables de nuestra sociedad puertorriqueña.  

También, encontrarán pinceladas desde la psicología política puesto que la acción y conciencia política es muy necesaria en estos tiempos convulsos.  Ahora bien, me refiero a una política como instrumento de reivindicación de las sociedades y no como un mero asunto electoral o partidista.  No obstante, hay que llamar las cosas por su nombre para poder tomar conciencia de lo que debemos hacer o no hacer.

En fin, se trata de limpiar un camino muy enmarañado en donde todos y todas saquen provecho de lo que se plantee aquí. Entiendo que los psicólogos y psicólogas tenemos un encargo social que cumplir; una tarea ligada, entre la filosofía y activismo, a los problemas particulares que enfrentamos como pueblo puertorriqueño.  Por eso, me amparo a lo dicho por Ignacio Martín Baró en 1988: “[…] a mí me resulta preferible fracasar en el intento comprometido por hacer historia como parte de un pueblo, que el esfuerzo pseudoaséptico por mantenerse al margen de ella”.  

Les dejo eso por aquí y nos encontraremos nuevamente la próxima semana. Me puedes escribir a: puntocpr@gmail.com Le invito a que me sigas en @puntocpr en Facebook y Twitter.