¿Qué hacer con el niño que no quiere volver a clases?

Por Redacción Es Noticia

redaccion@esnoticiapr.com

 

Las clases inician en los próximos días y eso exige que los estudiantes rompan la rutina de días de asueto y estén en la obligación de tener que madrugar y cumplir con una tarea académica, por lo que muchos de ellos podrían exhibir determinada conducta para rechazar el regreso a la escuela.

La Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) ofreció varias recomendaciones sobre cómo los adultos pueden atender la situación.

“Por lo general, en las vacaciones de verano la rutina de los niños se trastoca.  Suelen desligarse de sus tareas escolares, así como de las rutinas cotidianas tales como comer, horarios de estudio y de acostarse y levantarse.  También, disponen de mayor tiempo libre para pasear y compartir con los amigos.  Sin embargo, cuando finaliza ese receso de verano y llega el momento de regresar a su rutina diaria, incluyendo cumplir con sus deberes escolares, el proceso de adaptación puede convertirse en una tarea difícil”, señaló Suzanne Roig Fuertes, administradora de ASSMCA.

Posible conducta para esquivar el regreso a clases:

  • Malhumor
  • Resistencia a colaborar en lo relacionado a la escuela.
  • Tomar más tiempo del adecuado al vestirse.
  • Quejas repentinas de malestares físicos o llanto.
  • Tristeza
  • Falta de apetito.
  • Irritabilidad
  • Extravío de libros y material escolar.

De acuerdo con Roig Fuertes, es normal que algunos niños se les haga más difícil que a otros regresar a su rutina.  No obstante, a medida que pasan los días lograrán adaptarse.  “Para que los padres puedan manejar este proceso es importante que previo a finalizar las vacaciones poco a poco vayan retomando parte de su rutina, en especial en términos de los horarios de comida y sueño”, indicó.

Recomendaciones: 

  • reasignarle tareas del hogar que guarden relación con la escuela.
  • involúcrelo al momento de la compra artículos escolares.
  • Tome en consideración su opinión.
  • Permítale escoger la merienda.
  • Calendaricen juntos las actividades extracurriculares.
    • prácticas deportivas
    • clases de música
    • baile
  • Regular el uso del televisor.
  • Regular las visitas a los amigos.
  • Controlar el disfrute de juegos electrónicos.

«No pierda de vista que siempre el niño debe participar de este proceso y los padres tienen el deber de explicarles a qué se deben estos cambios”, indicó.

Otras sugerencias brindadas por la Administradora de ASSMCA incluye el exhortar a sus hijos a contactarse con amigos de la escuela que no vieron durante el receso de verano, conversar con los niños sobre el regreso a clases y escuchar sus preocupaciones.

De igual forma, planifique y prepare junto a su hijo un lugar específico en la casa donde puedan leer y realizar las tareas sin la interferencia de algún radio, televisor u otra distracción. Además, es importante que los padres asuman una actitud positiva y eviten quejarse frente a los niños sobre lo que implica el fin de las vacaciones. 

“Los niños absorben todo como las esponjas y tienden a imitar el comportamiento de los padres.  Por lo tanto, escuchar a mamá o papá lamentarse porque el regreso a la rutina conlleva madrugar, mayor carga de trabajo, estudiar en las tardes, entre otras responsabilidades, puede provocar en el menor poco o ningún interés en que terminen esos días de vacaciones”, dijo.

Roig Fuertes les recalcó a los padres la importancia de mantener una comunicación directa con sus hijos y estar al pendiente de su comportamiento por si presenta algún cambio que amerite la intervención de un profesional de la conducta humana.

Línea PAS al 1-800-981-0023