Radican acusaciones contra supuesto santero por asesinato de banquero

Por CyberNews

 

La fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez Vélez informó -el miércoles- la radicación de cargos contra cuatro sujetos por el asesinato del banquero Maurice Spagnoletti, ocurrido en San Juan en 2011, crimen que según dijo supuestamente fue cometido por el cabecilla de una organización supuestamente dedicada a la santería.

“Estamos pidiendo detención sin fianza. Esto es un caso donde son elegibles a la pena de muerte. Don Rolando Rivera Solís era el que dirigía la compañía de mantenimiento y también un santero… Es un santero muy conocido en el mundo ese de la santería”, dijo Rodríguez Vélez en entrevista radial al preguntársele por el cabecilla de la organización.

En meses posteriores al crimen de Spagnoletti, quien trabajaba como vicepresidente ejecutivo de Banca e Hipotecas del desaparecido, Doral Bank, trascendió que en esa institución bancaria se realizó un supuesto ritual de santería, en el que incluso sacrificaron un caimán para salir airosos en una transacción financiera.

En un comunicado de prensa, la funcionaria detalló que se trata de una tercera acusación enmendada contra seis sujetos presentada el 6 de diciembre por un gran jurado federal en el Distrito de Puerto Rico por ​​conspirar para distribuir sustancias controladas y posesión de armas de fuego para promover un delito de narcotráfico.

“Cuatro de estos individuos, Luis Carmona Bernacet, alias ‘Canito Cumbre’; Yadiel Serrano Canales, alias ‘Motombo’; Rolando Rivera Solís; y Alex Burgos Amaro, alias ‘Yogui’ enfrentan un cargo por utilizar un arma de fuego durante y en relación con un delito de narcotráfico que resultó en el asesinato del banquero Maurice Spagnoletti”, dijo Rodríguez Vélez.

La fiscal federal detalló que en el cargo cinco, el gran jurado acusó a estos cuatro sujetos de, en concierto y común acuerdo, asesorar, mandar, inducir, obtener y portar armas de fuego durante y en relación a un crimen de narcotráfico y en el curso de ese crimen, asesinaron al banquero. Los hechos ocurrieron el 15 de junio de 2011 en el expreso PR-22 antes de entrar al túnel de Minillas.

Por otro lado, dijo que en la acusación se alega que desde el año 2000 hasta el 2014, en San Juan, Trujillo Alto, Guaynabo y Bayamón, los acusados Carmona Bernacet, Serrano Canales, Lugo Montalvo, Fabiany Almestica Monge; Rolando Rivera Solís y Burgos Amaro, poseían con intención de distribuir cocaína crack, cocaína y marihuana.

Agregó que los cargos tres, cuatro y cinco incluyen el uso de un arma de fuego durante y en relación a un delito de narcotráfico que resultó en asesinato, en violación del Título 18, Código de los Estados Unidos, Sección 924 (j) (1). Los cargos tres y cuatro acusan a Carmona Bernacet de los asesinatos de William Castro el 30 de diciembre de 2002 y René Cruz el 6 de diciembre de 2006, respectivamente.

Además, indicó que la acusación alega que los co-conspiradores ​​establecieron puntos de distribución de drogas entre varios residenciales públicos y otras áreas y que andaban armados para protegerse. Asimismo, la acusación alega que los co-conspiradores empleaban legalmente a otros miembros de la conspiración en negocios relacionados a mantenimiento y servicios de limpieza para ocultar sus actividades ilegales.

“Los líderes de la organización practicaban la santería para proteger las actividades de narcotráfico. Los líderes usualmente se identificaban vistiendo atuendos y amuletos usados ​​regularmente en la religión de santería. Realizaban ceremonias y cultos religiosos antes de participar en actividades ilegales y otros incidentes violentos para proteger a los líderes, la organización y sus actividades de narcotráfico”, detalló la Fiscal federal.

El FBI estuvo a cargo de la investigación con la asistencia de la Policía estatal. La fiscal federal auxiliar Kelly Zenón Matos está a cargo del caso. De ser declarados culpables, los acusados ​​enfrentan una sentencia mínima de 15 años; desde 10 años hasta cadena perpetua por el cargo de conspiración de drogas, y desde cinco años hasta cadena perpetua por los cargos por armas de fuego.

Por el asesinato de Spagnoletti, los acusados ​​podrían enfrentar la pena de muerte o hasta vida en prisión.